Advierten considerable deterioro de la ruta nacional 81

Francisco Nazar advirtió un pronunciado deterioro de varios tramos de la ruta nacional 81 y puso en duda la calidad de la obra que desde septiembre de 2007 vincula a través del pavimento a las provincias de Formosa y Salta. Planteó acciones de corrupción que “deben ser investigadas y aclaradas”. Consideró que existe un negociado consistente en repavimentar “con un nuevo costo de dinero”.
El reconocido sacerdote Francisco Nazar puso sobre el tapete el deterioro de la ruta nacional 81 que tras décadas de interrumpidos trabajos finalmente quedó totalmente pavimentada, a lo largo de los 497 kilómetros que abarca entre la capital provincial y el límite con la provincia de Salta.

“La obra pública de este gobierno provincial es indudablemente uno de sus logros. Gracias a la ley provincial de reparación histórica como a los cuantiosos fondos enviados, y que aún envía la Nación, se ha podido realizar escuelas, hospitales, costaneras, plazas, viviendas, obras hídricas y varias otras obras por cierto muchas. Son la evidencia de la justa redistribución del dinero con las retenciones tan criticadas por los sectores ricos, egoístas y poderosos que concentran la tierra y el poder económico”, reflexionó el religioso, uno de los principales críticos que tiene la gestión de Insfran.

“Entre tanta obra, están también las rutas provinciales y nacionales. La ruta 81 es un ejemplo de ello porque se ha transformado en el eje bioceánico -como rezan los carteles- y para los que vivimos en el oeste de la provincia, ha significado pasar de la tierra al pavimento y son esperanza de desarrollo para todos especialmente para los formoseños indígenas, campesinos, criollos y humildes. Por eso, la reconstrucción del ferrocarril es también un anhelo grande que ojala puede concretarse”, señaló profundizando los beneficios de la carretera que cruza todo el ancho del territorio formoseño.

Pero a renglón ofreció delicados reparos: “el problema de las rutas es la calidad de la obra. Por ejemplo en la ruta 81 que todavía no lleva tres años de ser inaugurada, Vialidad Nacional ya ha puesto, a la altura de Pozo del Mortero, dos carteles que dicen: “Precaución, zona de baches” y de allí son ya más de 150 kilómetros de baches de ruta 81 que van creciendo en cantidad y profundidad cada día. Quien viaja hoy desde Pozo Mortero hasta la frontera con Salta podrá comprobar este progresivo deterioro. Hay tramos que ya se parecen a esas cámaras de bicicleta llena de parches”, ejemplificó.

Y prosiguió: “y entonces al transitar por esta extensa “zona de bacheo” uno se pregunta ¿será la tierra que es desequilibrada y no sirve?, ¿será la falta de mas estudio de factibilidad de la obra?, ¿será que los materiales no son de calidad y los necesarios?, ¿será que los inspectores de obra no ven?, ¿será que no hay ningún control de peso de semejantes camiones que pasan?... o ¿será que hay una gran coima en cada ruta que se hace?”

“Claro, como toda sospecha de soborno, es muy difícil de probar porque ninguna de estas cosas se hace a la luz del día. En la voz del pueblo siempre se dice que la obra pública es el mejor negocio porque corre mucha plata. Es evidente que detrás de todo esto hay acciones de corrupción que deben ser investigadas y aclaradas. Y si no es así, los responsables de la obra pública tendrán que decir cuáles son las razones de que la mayoría de las rutas que se hacen en Formosa se transforman muy rápidamente en “zona de bacheo” que luego hay que re-pavimentar con un nuevo costo de dinero. Porque lo más fácil y encubridor es echarle la culpa a los camiones y no a los que la hicieron”, sostuvo.

NUEVA HISTORIA

En su documento, difundido ayer, Francisco Nazar recordó que la ruta 81 lleva el nombre de monseñor Scozzina el primer obispo de Formosa. “Su personalidad humilde, sencilla, limpia y transparente lo hace un “hombre bueno y justo”. Las 14 estaciones que él ideo, están en la ruta 81. Monseñor Pacifico como le decían antes, ha escrito con ese su corazón de franciscano descalzo, esta meditación de memoria y esperanza que lleva como título ¡Cristo Jesús en ti la Patria espera!: “El Vía Crucis es una devoción secular de la Iglesia. Es una teofanía del amor inefable de Dios. Es formoseño por cuanto esta plantado a lo largo de su extenso suelo. Porque recuerda la historia de lucha y trabajo de un pueblo. Porque camina sobre la tierra empapada por la sangre de las víctimas del odio y de trágicos accidentes. Es la oración hecha quebracho en el extremo norte de la patria y el clamor permanente de que su nombre, Argentina, encierra resonancias de paz, honradez y verdad, cuya bandera con los colores del cielo debe ser izada con manos limpias y honestas”.

Y cerró: “es el compromiso de quienes vivimos en este pedacito de cielo patrio, llevar la cruz de nuestra vida junto con Cristo, para escribir la nueva historia de una Formosa grande, prospera, justa y solidaria”.

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