La escasa vegetación en zonas rurales cercanas a la ciudad hace que el viento no encuentre obstáculos y alcance altas velocidades.
“Los vientos en esta época del año son comunes, lo que pasa es que en los últimos años se los siente con mayor fuerza, ya que en la zona rural es escasa la vegetación que pueda servir de contención”, consideró Américo Villarroel, experto de la estación meteorológica local con asiento en el aeropuerto de Mal Paso.
Según Villarroel, años atrás existían en la zona rural las cortinas vegetales que plantaban los agricultores con el fin de que sirvan como contención para que los vientos no dañen sus cultivos, y este tipo de vegetación se fue perdiendo.
“Este es uno de los problemas que ocasiona el calentamiento global, donde los fenómenos naturales se salen de su cauce. Los vientos fuertes son impredecibles, porque se dan cuando confluye una serie de factores que no se puede pronosticar. Por ello es que se emiten las alertas meteorológicas”, amplió el experto.
Fenómenos
Villarroel descartó la posibilidad de que haya tenido alguna influencia el viento Zonda que estaba pronosticado para la zona precordillerana de provincias vecinas como Catamarca, Tucumán y Salta, ya que “son vientos calientes que llegan desde el océano y sólo se producen en regiones”.
Por otro lado, fuentes del Servicio Meteorológico Nacional, indicaron que durante el trimestre octubre, noviembre y diciembre, se producirán fenómenos relacionados con fuertes vientos en toda la zona central del país,que incluye el sur de nuestra provincia, y que el período de mayor cantidad de precipitaciones se dará entre noviembre y diciembre.
Reconstrucción
Mientras tanto, ayer podían advertirse en diferentes puntos de la ciudad la presencia de ramas, árboles y mampostería, producto del vendaval ocurrido el lunes que tuvo ráfagas que superaron los 60 kilómetros por hora.
Personal de Defensa Civil municipal reveló que al menos 25 familias fueron asistidas por problemas sufridos en sus viviendas, y que también se recibieron numerosos pedidos de auxilio por postes y ramas caídas sobre las veredas, las que incluso dañaron algunos vehículos.
“Las casas que fueron más afectadas fueron viviendas precarias de los barrios 8 de Abril y La Católica, aunque también hubo muchos vecinos del sur de la ciudad que pidieron asistencia”, indicaron desde el organismo comunal.
Ayer, varias cuadrillas de la repartición se encontraban trabajando en la calle, con el propósito de cortar ramas y desobstruir calles y veredas en las que quedaron algunos árboles y escombros.
Por su parte, las familias afectadas recuperaron la calma tras las pérdidas y comenzaron a trabajar en la reconstrucción de las paredes, techos, y otros daños que causó el viento.
“Tuvimos que recurrir a la Policía y a Defensa Civil porque fue grande el daño. Se nos cayó un árbol para dentro de la casa que prácticamente nos destruyó el frente. El árbol de gran porte quedó sostenido en las rejas, que quedaron perjudicadas”, explicaron desde la familia Facelli, una de las tantas que sufrieron las consecuencias del viento. A la caída del árbol se le agregaron los cables de electricidad y de una línea telefónica que generó peligro en la vivienda hasta que fueron asistidos.
“Hoy, con más calma, pudimos comenzar a levantar todo y ver con más claridad todos los daños, que por suerte fueron solamente materiales. Pudo haber sido peor”, dijeron.
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