Comodoro Rivadavia no estaría ajena a una escandalosa situación que se registraría en algunos puntos del país a partir de la venta de netbook que forman parte del Plan Conectar Igualdad que instrumentó el Gobierno nacional y que la semana pasada alcanzó la cifra de un millón entregadas en escuelas de todo el país.
Sucede que en el marco de este plan que apunta a achicar la brecha digital, los alumnos de tercer año del polimodal que egresaron en 2010 y que no se llevaron ninguna materia tienen en comodato la máquina, lo mismo que aquellos que cursan segundo año, aunque en este caso con la diferencia de que cada 15 días deben relacionarla con el servidor escolar.
DESAPARICION EN COMODORO
Hace pocos días se conoció que en una de las escuelas técnicas de Comodoro habrían desaparecido 200 de estas máquinas, en tanto en otras escuelas secundarias de la zona norte también se registran casos de máquinas extraviadas y puertos USB que nunca llegaron a destino.
La pregunta de fondo es quién controla el destino de las máquinas que se entregan. Según se supo, esto es tarea de los Administradores de Red de cada escuela y de los directivos que ratifican con su firma la entrega de cada máquina al alumno de ese establecimiento.
Si bien mucho se ha dicho de que las notebooks tienen un sistema de seguridad que consta de un dispositivo interno e inseparable de la máquina que bloquea el equipo en caso de sustracción o pérdida, hay diversos sitios de internet que explican cómo estas se pueden desbloquear, incluso con videos explicativos, pero también es cierto que la máquinas de los egresados está “liberada” y no hay posibilidad de rastrearla.
Según la información a la que accedió este medio, en una escuela local habrían desaparecido unas 200 máquinas que estarían siendo comercializadas ya en el mercado local, pero la escuela no hizo la denuncia policial porque se trata de netbooks que recién habían llegado y no estaban enlazadas al servidor escolar; por ende pueden funcionar sin problemas hasta 2099 y no se bloquean.
En el caso del alumnado que recibe la máquina de manera formal de parte del establecimiento, éstos deben firmar un documento porque el fin de que la posean es que puedan seguir estudiando.
Se trata de un comodato que se suscribe ante el ANSeS. En este caso las máquinas cada 20 días se apagan porque necesitan enlazarse al servidor escolar y esto es tarea de los administradores de red, lo que técnicamente sería una “certificación”.
La venta entonces no podía ser cuestionada como un delito por cuanto la empresa Exo funciona con sede en Bahía Blanca y el sospechado tenedor de la misma podría esgrimir que la adquirió allí, más aún si logró formatearla.
El problema de la escuela damnificada es que no pueden hacer la denuncia porque si no están enlazadas al servidor no pueden ser identificadas y si no son denunciadas no tienen dueño. En otros casos, como por ejemplo que se la roben a un alumno, se hace la denuncia policial y se eleva la presentación ante el Anses para que la rastreen o le reintegren la máquina al alumno.
Lo que no se sabe es cuál es la sanción legal o administrativa que le cabe al Administrador de Red o al directivo de la escuela donde sucedió el hecho porque son ellos los responsables de esta situación.
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