El gremio de municipales puso en tela de juicio la actitud de los intendentes salientes de incorporar trabajadores en las estructuras estatales sin prever cómo se afrontará el pago de sus salarios.
Una situación que, "salvo raras excepciones", se repite en "toda la provincia". Martínez además señaló dificultad para acceder a la información de los trabajadores "ya que no hay nada sistematizado" y que también existe una "crisis presupuestaria".
"Cuando los intendentes están por salir del gobierno aprovechan para incorporar gente. Se utiliza al Estado municipal para tener adeptos, y así armar un ejército de militantes", señaló Martínez.
El dirigente sostuvo en todos los municipios hay trabajadores "en negro" que desde hace años "esperan pasar a planta " y que ahora ingresaron "personas sin antigüedad que sólo participan de las campañas" y "soslayando todas las normativas existentes para ingresos".
"Es difícil dar un número de cuántas personas se incorporaron porque los municipios no tienen sistematizado estos datos", dijo el secretario general.
Admitió que en Chos Malal ingresaron, "alrededor de 150 personas" de las cuales "le correspondía a 15" que lo hacen para, "justificar al resto".
Esto se repite en Zapala, Plottier, Senillosa, El Chocón, Mariano Moreno y Neuquén Capital, entre otras localidades.
Por eso aseguró que los intendentes de todos los partidos "hacen crecer la planta en forma irresponsable, y después no pueden pagar aumentos y menos garantizar la seguridad e higiene de los trabajadores. Veo a empleados trabajar en alpargata porque no tienen para darle la ropa adecuada".
Por esta coyuntura, los municipios no van a tener los recursos para "poder pagar los sueldos y menos los aumentos de acuerdo a la inflación de cada año", dijo el dirigente y agregó: "Así se destruye la capacidad del recurso humano y, en consecuencia, se realiza un trabajo de baja calidad", concluyó Martínez.

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