APA advierte por varias perforaciones clandestinas

En la zona de reserva del Acuífero Anguil - Santa Rosa existen captaciones de agua subterráneas clandestinas o, al menos, no autorizadas formalmente. "Clubes y otros emprendimientos" son los responsables de esa irregularidad, según un informe de la Administración Provincial del Agua.
El dato surgen de un informe que ingresó al Concejo Deliberante de Santa Rosa en la sesión del jueves 18 de noviembre, en respuesta al pedido que hiciera ese órgano respecto a las solicitudes para realizar perforaciones en la denominada "zona de reserva" del Acuífero que abastece a Santa Rosa. El pedido estuvo dirigido a la Administración Provincial del Agua y está relacionado con el proyecto inmobiliario "Villa Pampa",una propuesta de la Caja Forense de La Pampa para construir un barrio en los terrenos del Autódromo.

La respuesta al Concejo se basa en un informe que produjo el licenciado Jorge Tullio, integrante de la Gerencia de Control y Supervisión de Servicios de la APA.

Clandestinas.

El primer punto consultado por los concejales fue la cantidad de pedidos recibidos para realizar perforaciones. "Se recibieron 20 solicitudes, aproximadamente, entre institucionales y particulares", precisó Tullio.

En el punto de las autorizaciones concedidas, Tullio detalló que se concedieron 20 y se denegaron 2. Las dos rechazadas incluían loteos y urbanizaciones.

En la denominada "zona de reserva", un área restringida que se delimitó a través de la resolución 38/80 de la APA, existen 36 perforaciones pertenecientes al servicio de agua potable que abastece a Santa Rosa, y unas 20 propiedad de instituciones y empresas. De estas 20, no todas están en uso.

A ellas deben sumarse un número de captaciones preexistentes que proveen a establecimientos rurales y al frigorífico Carnes Pampeanas.

"Por último -señaló Tullio-, existe también una cantidad no determinada de obras en explotación que tal vez puedan ser denominadas clandestinas o al menos no autorizadas, incluye clubes y otros emprendimientos". El geólogo aclaró que las consideró "clandestinas o no autorizadas" porque se desconoce que haya algún pedido formal de hacer la perforación.

Vulnerable.

El geólogo explicó que la porción del acuífero que protege la zona de reserva "está relacionada con médanos y zonas arenosas, en parte onduladas, de cierto espesor; la génesis y existencia del acuífero está relacionada con ese manto arenoso y su relieve". La capa arenosa favorece la infiltración del agua, calculada en unos 110 milímetros anuales, es decir unos 1.100 metros cúbicos por hectárea por año.

Pero así como puede infiltrar el agua de lluvia, el manto arenoso favorece que penetre al subsuelo toda agua que caiga en su superficie. "Una cubierta arenosa es permeable, por lo tanto todo lo que se vierte sobre ella tiene posibilidades de infiltrarse, arribar a la superficie freática, ser transportado por la misma y trastocar su calidad", advirtió el profesional.

"Es decir -remarcó- el acuífero objeto del presente informe es vulnerable". En concreto, la calidad de su agua puede deteriorarse por un mal manejo del recurso. "El concepto de vulnerabilidad para un acuífero está directamente relacionado con la posibilidad de su polución", abundó Tullio.

Impermeabilización.

Una urbanización como la que se proyecta, significa la impermeabilización en parte de la superficie y darle un destino al agua de lluvia. La impermeabilización del terreno será consecuencia de la construcción de edificios y la pavimentación de las calles internas del futuro barrio.

El proyecto Villa Pampa contempla aprovechar el agua de lluvia para usos domésticos. Con ello sería necesario extraer un menor volumen de agua subterránea, según los diseñadores de esa propuesta.

Para Tullio, la alternativa parece tener poco efecto práctico. "Según los consumos habituales de nuestra ciudad, lo recogido en condiciones prístinas por el acuífero, en un año en una hectárea, no abastecería a 4 familias tipo", señaló en su informe.

Además, la captación del agua de lluvia reducirá el porcentaje que infiltra hacia el acuífero (la recarga), excepto que se orienten hacia ello los desagües, pero siempre y cuando "estos se mantengan en perfectas condiciones de higiene y uso".

Efluentes.

Como conclusión de su informe, Tullio lanzó un alerta respecto al destino que tendrán los efluentes propios de la actividad humana. "Si no son eliminados del área, en un tiempo producirán la contaminación del agua", alertó.

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