Advertencia de Corea del Norte

El gobierno de Pyongyang dijo que la península coreana está "al borde de una guerra"

SEUL.- En una nueva amenaza que agravó aún más la tensión en la región, el régimen de Corea del Norte advirtió ayer que las maniobras militares conjuntas previstas por Estados Unidos y Corea del Sur en el mar Amarillo a partir de mañana dejan a la península coreana "al borde de una guerra", mientras China también manifestó su preocupación por los ejercicios.

El gobierno de Pyongyang dijo que los ejercicios militares "de los imperialistas norteamericanos y de sus títeres belicistas surcoreanos" están dirigidos contra Corea del Norte, informó la agencia estatal norcoreana, KCNA.

"La situación en la península coreana está al borde de una guerra por causa del proyecto imprudente de estos frenéticos con el dedo en el gatillo", agregó el gobierno de Pyongyang, que el martes pasado atacó por primera vez desde la Guerra de Corea (1950-1953) una zona civil de su vecino del Sur, en un bombardeo que mató a dos civiles y dos militares.

Los disparos de obuses contra la isla de Yeonpyeong, que dejaron además una veintena de heridos, provocaron una respuesta inmediata de las fuerzas surcoreanas.

En medio de esta grave crisis, Estados Unidos y Corea del Sur iniciarán maniobras aeronavales conjuntas en el mar Amarillo, en las que participará el portaaviones nuclear George Washington, medida interpretada como una clara demostración de fuerza.

En tanto, el gobierno de Seúl, muy criticado por su "débil" respuesta al ataque norcoreano, prometió responder más firmemente en caso de una nueva agresión armada.

Para llevar a cabo esa tarea, el presidente surcoreano, Lee Myung-bak, designó ayer a un nuevo ministro de Defensa: se trata de Kim Kwan-jin, de 61 años, ex jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas, y conocido por sus dotes de mando y su experiencia en estrategia militar.

Kim tendrá como misión "responder rápida y firmemente a la actual situación de crisis" y "restaurar la confianza de la población en el ejército", afirmó Hong Sang-pyo, un consejero presidencial.

El nuevo ministro de Defensa tendrá que supervisar el espectacular refuerzo prometido por Lee de los medios militares en las islas surcoreanas del mar Amarillo, en una disputada zona marítima al oeste de la península.

China, aliado de Corea del Norte, también considera suyas parte de estas aguas y expresó su rechazo "a cualquier acción militar no autorizada en el interior de la zona económica exclusiva de China".

El Pentágono manifestó que las maniobras militares conjuntas "no están dirigidas" contra China, sino que están destinadas a contener cualquier actitud ofensiva de Pyongyang. En este contexto, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Yang Jiechi, mantuvo ayer conversaciones telefónicas con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton. "La tarea urgente ahora es que la situación quede bajo control y que no se repitan incidentes similares", dijo el canciller chino.

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