Verónica Tomasevich fue apuñalada y golpeada por su marido en una casa del barrio Parque Esperanza. La semana pasada, la asociación de docentes de la UNLu realizó una jornada contra la violencia de género.
ADUNLu montó un panel informativo en uno de los patios del establecimiento, bajo el lema “El hombre no mata por amor, mata por poder”. Desde la entidad se difundió material informativo sobre la violencia de género, y varias imágenes de Verónica completaron la puesta en escena que buscó generar conciencia sobre una problemática con miles de víctimas.
Entre los materiales distribuidos a los estudiantes, figuró un folleto elaborado por la Municipalidad. Allí se vuelcan distintas recomendaciones para las personas que padecen violencia de género. En tal sentido, se indica que “es importante no dejar sola a quien realiza la denuncia”. Por otra parte, se sugiere a la persona que si la agresión deja marcas concurra a la guardia del hospital para solicitar la realización de un examen médico para constatar las lesiones.
En términos estadísticos, se calcula que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido maltrato, ha sido forzada a mantener relaciones sexuales o ha padecido algún tipo de abuso a lo largo de su vida.
La violencia en una pareja suele manifestarse en ciclos, y de manera escalonada. En una primera instancia aparecen los golpes menores, los portazos y los insultos. Luego, tienen lugar las agresiones físicas y otros modos de ataques. Finalmente, se expresa en la información difundida por ADUNLu, “llegan las lágrimas, los pedidos de perdón, la seducción, la reconciliación, y vuelta a empezar”.
Para romper ese ciclo resulta importante “apoyarse en otras personas y conocer los recursos que existen”.
El asesinato de Verónica fue antecedido por una fuerte discusión con su marido Oscar Cáceres. La autopsia determinó que la trabajadora de la UNLu recibió una paliza, y dos puñaladas fatales en el tórax y otra en la espalda.
Como cada año, ADUNLu recordó a la trabajadora pero, además, utilizó el aniversario para sumar concientización ante un problema que parece lejos de decrecer y tiene a las mujeres como víctimas principales.
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