La medida se efectivizará en marzo pero los vecinos comenzarán este mes a recibir las notificaciones. El Gobierno considera que por su estatus de vida pueden costear la boleta completa de las prestaciones. Hay doce motivos por los cuales los residentes podrían pedir que sigan los descuentos.
La arista rectora para colocar la zona en la misma bolsa que Olivos, Tigre o el capitalino Núñez es que el Coeficiente de ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza) sea entre 1,50 y 2. Eso se traduce en que sus residentes consumen lo suficiente para hacerse cargo íntegramente del costo de los servicios sin que el Gobierno financie un porcentaje, lo que se traducirá en la suma de gastos para los hogares instalados allí. “En algún punto era inevitable porque si se comparan las boletas con otros países que nos rodean estaba bastante distante, se tenía que sincerar”, evaluó ante LA TERCERA Martín Cao, miembro de la Subcomisión de Jóvenes Empresarios del distrito.
Tal como informó este medio en la edición de ayer, la superficie afectada será la rodeada por Amenedo, La Rosa, Jorge, Martín Rodríguez, Thomas Nother y Carlos Pellegrini. Ese espacio está “más desarrollado que otros del Conurbano pero a mucha distancia de barrios como Palermo”, planteó el comerciante. Una de esas diferencias es el rendimiento de las prestaciones, porque en el centro de Adrogué en el verano se producen cortes de luz y agua por el exceso de consumo, mientras que algunos hogares en invierno presentan dificultades con el gas.
“Uno entiende que las tarifas estuvieron todos estos años subsidiadas y alejadas de la realidad a nivel global, pero también sería bueno que a la vez que la tarifas suben, más allá de que el Gobierno lo nombre de otro modo, se vean cambios en los servicios. Que se concienticen quienes nos dirigen para que enfoquen las miradas hacia las obras que faltan”, demandó Cao. En diciembre y enero era frecuente ver en las veredas grupos electrógenos que los negocios debían adoptar para seguir en función durante las interrupciones.
Además, puede haber más vecinos del distrito afectados por la decisión anunciada por el ministro de Planificación Federal Julio De Vido. Es que los residentes de barrios cerrados (léase, condominios con cercos, calles internas y seguridad privada) también deberán hacerse cargo de la quita, ya que la Casa Rosada considera que si pueden solventar el nivel de vida en esos espacios también pueden pagar el costo real de las prestaciones.
La carta de la discordia
Los candidatos a ser eliminados de la lista de subsidiados que todavía no se hayan adherido a la quita voluntaria recibirán en sus domicilios una carta: la “Declaración Jurada de Necesidad de Subsidios”. El destinatario que considere que necesita conservar la tarifa reducida debe responder dentro de los cinco días hábiles contiguos a la recepción y explicar qué aspecto de su situación económica complica aumentar sus gastos fijos. Si no se contesta en ese plazo, se considerará aceptada la modificación y se aumentarán los tres servicios; luz, agua y electricidad.
Hay doce motivos aceptados para continuar subsidiados: acreditar una enfermedad crónica que implique un mayor consumo del servicio, percibir como único ingreso provisional una jubilación o pensión equivalente a un haber mínimo, recibir pensiones no contributivas, ser destinatario de algún plan social, destinar el domicilio a actividades de índole social, tener una asignación familiar, que en la vivienda residan varias familias o posea un local anexo destinado a pequeños comercios o talleres, contar con un certificado de discapacidad, poseer características edilicias desfavorables que impliquen la utilización de un mayor consumo del servicio, encontrarse exento del pago de ABL y no poseer ingresos suficientes.

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