El ex gobernador fue acompañado por Claudio Poggi y Alicia Lemme. Hubo expresiones de apoyo y también pedidos sectoriales.
El recibimiento con mayor efervescencia fue en Eva Perón, donde más de 300 personas esperaron al ex gobernador en el centro vecinal con el agua y la yerba lista para empezar a cebar el mate acompañado con pan casero, un alimento que junto a la presencia mayoritaria de mujeres hacían evidente que se trataba de una barriada de popular.
"Cuando recorremos el país con Alberto (Rodríguez Saá), vemos las villas miserias y cuando comparamos con los barrios de trabajadores de San Luis realmente decimos: `lo que se está perdiendo la Argentina´", dijo el senador nacional, quien recordó que solía visitar el barrio durante sus comienzos a mediados de los noventa, cuando la construcción de las humildes casas estaba recién en sus inicios.
La memoria de los vecinos tampoco traicionó, ya que no se conformaron con la calidez humana con la que lo recibieron a él, a Poggi y a Lemme. A los tres les entregaron una placa recordatoria y una botella de champagne y vino de primera calidad. "Esta es para brindar el 23 de octubre cuando lleguemos a la segunda vuelta", sostuvo Rodríguez Saá.


Comentá la nota