Pérdidas de agua produjeron peligrosos hundimientos en la arteria de Dorrego que lleva el nombre del fundador de diario Los Andes. Piden acequias limpias e iluminación.
El deterioro y los mayores inconvenientes se notan especialmente en el tramo comprendido entre Juan Francisco Cobo y la Costanera. Ondulaciones, trizaduras y hundimientos en el pavimento, forman parte del 'decorado' de la arteria, cuyo nombre recuerda al fundador de diario Los Andes.
Los inconvenientes vienen desde hace mucho, pero en estos días volvieron a recrudecer, produciéndose depresiones que obligaron a la intervención de personal y máquinas de la Dirección de Obras Municipales.
Por rotura de cañerías de agua y cloacas, al decir de personas afincadas en la zona, al fin de la semana pasada se produjeron dos importantes deterioros. Uno a la altura del 350 de la calle, frente al colegio secundario Infanta Mendocina. Y el restante una cuadra más abajo, a la altura del 439.
En la primera de las roturas, ayer intervenían cuadrillas municipales con equipos especiales para romper las losas con las que está armada la carpeta de rodamiento.
Sobre el mediodía, el personal tuvo algún inconveniente porque como consecuencia del accionar de las máquinas se rompió una cañería de agua y se formó una 'pileta' en la excavación.
La restante rotura se produjo más abajo, frente a los números 439/440, pero por la mano que marcha de oeste a este. Aquí se había colocado la tierra, y ahora se procederá a aplicar el asfalto que en principio mejorará la superficie de rodamiento, siempre que no haya un contratiempo similar en un futuro cercano.
De todos modos, el personal involucrado en la tareas esperaba avanzar en las reparaciones y solucionar los inconvenientes en las próximas horas.
Luego del retiro de las losas, se incorporará material para estabilizar y se compactará el terreno, para posteriormente colocar el asfalto. Este procedimiento se ha realizado en otras ocasiones, por lo que la vía de ingreso y egreso del departamento es una suerte de superficie emparchada por la que nunca se circula de manera confortable.
Los frentistas no tienen mucha esperanza con esta remediación, porque la provisoriedad de los arreglos hacen previsible que se produzcan nuevas averías.
En general, los comerciantes prefirieron manifestarse desde el anonimato, temerosos de que cualquier comentario pudiera ser contestado con inspecciones u otras medidas por parte del municipio.
Efectuadas las consultas a la comuna de Guaymallén, se explicó: "En estos momentos se están haciendo reparaciones de emergencia, surgidas a consecuencias de las lluvias de los últimos días".
Un vocero de la repartición señaló: "Se rompieron caños de Aguas Mendocinas (Aysam), las que han provocado el hundimiento de las losas de hormigón".
La misma fuente oficial admitió: "Estos trabajos son soluciones rápidas y de emergencia para no afectar la transitabilidad de esta importante calle de Dorrego. Se están haciendo bacheos y colocando material asfáltico para liberar rápidamente el tránsito de la calle".
De todos modos, y aunque la arteria tiene un intenso tráfico automotor, incluidas 3 líneas de colectivos, no se cortó el desplazamiento de vehículos, aunque no se pudo impedir grandes embotellamientos.
Refuncionalización en 2013
Consultada la comuna sobre cuál es el proyecto para superar las dificultades que presenta la calle, se contestó: "Para el año próximo está proyectado por la comuna, con aportes de los comerciantes y vecinos, el mejoramiento total de Adolfo Calle. La primera parte va desde Costanera hasta Dorrego, que incluye luminarias, veredas, acequias y accesos peatonales. También se cambiarán las losas de hormigón que estén deterioradas. En la segunda etapa se mejorará hasta Cobos".
La calle hueca
De todos modos, no muchos afincados por la zona conocen ese plan y tal se espera alguna oportunidad propicia para anunciarlo.
Como se ha expresado, lo peor de este sector de Dorrego es la situación de la calle, a la que un veterano ferretero describió como "calle hueca", ya que, y según su descripción, "en algunos puntos del entramado de losas, se ve para abajo, porque parece que esta calle alguna vez fue un canal".
Otras mejoras que se esperan en el sector son la limpieza de las acequias. Por ejemplo, en Adolfo Calle y Dorrego, la cuneta del costado norte, acumula una gran variedad de desperdicios.
En tanto, en el cruce de Calle y Alem faltan las rejillas que podrían asimilar los caudales producidos por precipitaciones pluviales o cualquier otro desborde.
Otros aportes vecinales fueron la situación de las farolas colocadas por el municipio a lo largo de la vía de comunicación. "Cuando están encendidas, dan una iluminación que brinda más seguridad al área", dijo la titular de una café, "porque de lo contrario -añadió- la oscuridad es un motivo más para acentuar la inseguridad".
Al respecto, no faltaron voces que se quejaron por la reiteración de robos en los establecimientos comerciales, y relacionaron en parte a las sombras nocturnas el accionar de los amigos de lo ajeno.
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