Luego de la facilidad del ciudadano paraguayo que mató de seis disparos al médico formoseño Freddy Romero para escapar hacia el vecino país apenas consumado el hecho, desde Prefectura admitieron las fragilidades en los controles de las costas que dividen Formosa de otras localidades. “Son 210 km. y no damos abasto”, expresaron desde la fuerza nacional.
Referentes de distintas fuerzas de seguridad permanente explican la imposibilidad de poder brindar una vigilancia estricta en la extensa frontera con el país vecino, la falta de personal y recursos hacen imposible poder contener a aquellos que realizan transportes irregulares desde el Paraguay hacia nuestra costa: “Cualquier lugar donde se puede desembarcar es un punto de traspaso”, afirman.
Desde la Prefectura Naval Formosa afirmaron que “es difícil mantener un control estricto sobre la frontera con el Paraguay”. El responsable de la fuerza en nuestra provincia dijo que se enteró del asesinato del sábado último ocurrido en el “mercadito” a través de los medios.
En diálogo con “El Comercial” y Radio Uno, el Prefecto Principal Armando Ojeda expresó que el hecho de sangre del sábado pasado “sorprende por sus características” pero no negó ni afirmó si el presunto autor cruzó al vecino país en lancha: “Cuando nos enteramos del hecho hicimos un cierre de fronteras lo mas prolijamente posible, pero no obtuvimos resultados positivos con respecto a la persona buscada”, dijo.
“Tenemos una frontera permeable, son 210 km que son responsabilidad de Prefectura y no es poco el espacio para patrullar”, aclaró Ojeda, quien aseguró que continúan colaborando con la Policía provincial, quien continúa recolectando evidencias de cómo ocurrió el hecho.
La cercanía del edificio principal de la fuerza nacional con el lugar del hecho hizo que los ciudadanos se pregunten por qué no hubo una rápida respuesta de los efectivos de la Prefectura. “Uno puede decir que deberíamos haber respondido en el momento, pero nos enteramos de lo que pasó por los medios, no de otra forma”, confió Ojeda a este medio, mientras explicaba la gran cantidad de pasos no habilitados a través del cual se pasa el río Paraguay de modo ilegal.
El uniformado subrayó que en costas tan extensas de río, en cualquier lugar en donde se pueda tener amarrada alguna embarcación se puede constituir un punto de paso lejos de los ojos de las autoridades. “El único lugar habilitado es el pontón donde se controla eficazmente todo, pero los demás lugares de cruce son totalmente ilegales y muchas veces escapan al control de nuestra fuerza o cualquier otra”, subrayó.
En repetidas ocasiones se pudo apreciar que delincuentes cometen ilícitos en Formosa y escapan hacia el Paraguay por distintos medios. Sobre la cuestión, el entrevistado afirmó que este “es un secreto a voces y es un fenómeno muy difícil de contrarrestar. Toda la gente que vive aquí sabe que es todo es así”.
Según el Prefecto, la tarea se hace aún más dificultosa para las autoridades ya que las actividades en las aguas del río Paraguay no son solamente de los “paseros” sino también de personas que realizan actividades recreativas o de pesca. “Controlar a estas personas implica una tarea para la cual no hay recursos disponibles”, sostuvo el Prefecto Principal, quien explicó que dichas limitaciones solo les permiten inspeccionar embarcaciones cuyos ocupantes presenten “una actitud sospechosa”. “Hay personas cuya actividad puede llamar la atención y tenemos una frontera con características permeables”, indicó el referente haciendo alusión al intenso tráfico que genera el intercambio con la ciudad de Alberdi, lo que genera que “sea habitual que hayan salidas de embarcaciones por distintos puntos”, dijo.
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