Por tercer mes consecutivo, su rival republicano, Mitt Romney, lo superó holgadamente en la colecta de fondos
Por Silvia Pisani |
WASHINGTON.- Entre los varios motivos que hacen de Barack Obama un presidente atípico, aparece ahora uno nuevo que, posiblemente, no le guste tanto. Y es que, salvo que ocurra un cambio muy grande, se encamina ya a ser el primer jefe de Estado que, a la hora de buscar la reelección, recaude menos fondos de campaña que su contrincante.
En un país donde la capacidad para recaudar dinero se tomó tradicionalmente como termómetro de cómo le está yendo a un candidato, la confirmación de esa proyección sería un golpe muy duro para Obama.
El propio Obama reconoció ayer, en un mensaje enviado a potenciales donantes, que su rival republicano, Mitt Romney, lo está superando holgadamente en recaudación.
No quiere esto decir que esté ya derrotado. Pero sí que se ve obligado a sumar un nuevo argumento de cara a una sociedad habituada a la idea de que las elecciones "se ganan con dinero" y a considerar que quien más recaude, mayor posibilidad tiene de quedarse con la Casa Blanca.
Desde otro lado, el fenómeno parece una constatación más de que el entusiasmo social que llevó a Obama al poder se ha evaporado.
Ya van tres meses consecutivos en los que Romney recibe más dinero de donantes que el presidente. En julio pasado fueron 101,3 millones de dólares, 25 millones más que Obama. Con el antecedente acumulado de junio y de mayo, el nerviosismo se instaló en el cuartel que la campaña presidencial instaló en Chicago.
"No somos pesimistas, somos realistas", dijo allí el coordinador de la campaña electoral demócrata, Jim Messina, al reconocer esa posibilidad en declaraciones a la revista Time.
Las expresiones de Messina sonaron más reveladoras que los mensajes que, hasta ahora, vino enviando Obama para que sus simpatizantes abran la billetera.
"Si las cosas siguen como hasta ahora, seré el primer candidato electo en la historia moderna cuyo contrincante habrá gastado más", sostuvo Obama en uno de ellos. "Puede que [los republicanos] gasten más que nosotros y aún ganemos. Pero será imposible que gasten 10 veces más que nosotros y aún ganemos", añadió.
Es que muchos creyeron ver en el reiterado pedido de fondos que hace el presidente un recurso recaudatorio; interpretación que, en más de una ocasión, fortaleció su vocero de campaña, Ben La Bolt. "Son pedidos normales, nada desesperado", reiteró.
No se trata, igual, de cifras pequeñas. De acuerdo con proyecciones privadas, sólo en el rubro referido a la elección del presidente, los republicanos recaudarían 1350 millones de dólares, mientras que los demócratas llegarían a 1160: una diferencia de 190 millones a favor de los primeros.
Para Obama sería un golpe con varias aristas. No sólo por aquello de que "las elecciones se ganan con dinero", sino porque además sería revertir la situación que vivió hace sólo cuatro años, cuando, en su campaña contra el republicano John McCain, se convirtió en el candidato que más dinero recaudó en la historia de Occidente, con 750 millones de dólares.
Se sabe que las elecciones que ocurrirán dentro de 90 días serán las más caras de la historia, algo que ya empieza a molestar a los votantes, hartos de ver que se van chorros de dinero en una maquinaria que no siempre responde al interés del ciudadano y que se dedica, más bien, a denostar al adversario.
La encuesta más reciente de Reuters y el grupo Ipsos sigue dando ventaja a Obama, en este caso, de siete puntos sobre Romney. De acuerdo con el sondeo de la agencia, la inclinación de voto hacia el mandatario es del 49%, frente al 42% de su rival..


Comentá la nota