“ADMINISTRAR RECURSOS NO ES UN SORTEO”

El titular de la AGIP, Carlos Walter, defendió la gestión del Ministerio de Hacienda de la Ciudad y dijo que "se caracteriza por el grado de seriedad en el trabajo técnico y por la responsabilidad en las estimaciones". Además, contestó las críticas realizadas por el diputado Martín Hourest.
El titular de la AGIP, Carlos Walter, salió al cruce de las críticas realizadas por la oposición a la gestión en materia presupuestaria del Gobierno de la Ciudad. El funcionario macrista afirmó que si hay que concurrir a la Legislatura para pedir un ajuste presupuestario por inflación, tal como anticipó adnciudad.com (ver nota), "como siempre se dará la cara".

Walter expresó: "Es fácil opinar sobre estimaciones cuando no se tiene la responsabilidad de gestionar. A nosotros también nos gustaría vivir en un país que tuviera la previsibilidad económica de otros de Latinoamérica, como Chile, Brasil o Perú. Pero en los índices de riesgo internacionales que se publican hoy leemos que nuestro vecino tiene grado AA mientras que nosotros tenemos grado B".‪

Además, señaló: "Cuando uno escucha al diputado Martín Hourest hablar de ‘pifiar' piensa dos cosas: una, qué fácil sería hacer pronósticos con el diario del lunes, como vierte sus opiniones el legislador; y dos, y esto es lo grave, el concepto de que se trata de ‘acertar como si administrar los recursos de la Ciudad se tratara de un sorteo".

El titular de la AGIP defendió el trabajo realizado por el ministro Néstor Grindetti y aseguró: "Esta administración de Hacienda se caracteriza por el grado de seriedad en el trabajo técnico y por la responsabilidad en las estimaciones, a tal punto que preferimos pagar los costos de estas chicanas políticas a salirnos de la racionalidad y la prudencia. Pero vivimos en la realidad socio-económica que vivimos. Y al final de cada año, si miramos la película completa del presupuesto, los números cierran con precisión".‪

Por último, Walter señaló: "De todas maneras como en la Ciudad no existen los superpoderes delegados, el diputado no tiene de qué preocuparse, salvo por su autoestima de predictor: si la realidad marca que hay que cambiar una estimación, como siempre iremos a la Legislatura a dar la cara‪".

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