Ante el anuncio del gobierno nacional de impulsar una ley para impedir que inversores extranjeros compren tierras, los comodatarios del ex lote fiscal Nº 37, de Tolloche, denunciaron que cerca de 160 mil hectáreas de la provincia pertenecen a una sola empresa, Quebracho Colorado, sociedad anónima cuyo titular es el norteamericano, Paul Gabel.
La adquisición de las tierras se hicieron luego de que el gobierno de Juan Carlos Romero decidiera vender el lote fiscal de Tolloche.
Según lo indican otras fuentes, una empresa australiana compró 68.000 hectáreas en Salta y Formosa (dato del libro Tierras SA, del periodista Daniel Enz). Por su parte, la publicación digital "Revista 2010", indicó que el grupo norteamericano AIG posee en la provincia "junto a la finca Jasimaná 1.5 millón de hectáreas (casi el 7% de la superficie de la provincia)".
Los comodatarios de Tolloche destacaron la situación de la extranjerización de las tierras en su caso en particular, en tanto, indicaron, "ya tenemos un desalojo en puerta desde el año pasado".
Mientras, denunciaron que existen desmontes que nunca fueron autorizados y, pese a ello, se permitió que se sigan solicitando más tierras para desmontar.
En mayo pasado se había convocado a una audiencia pública para seguir el trámite y autorizar un desmonte de 11.432 hectáreas en Finca El Guacayán, de propiedad de Quebracho Colorado.
Las más de 120 mil hectáreas en manos de Gabel se enmarcan dentro de las 2.400.000 hectáreas que ya fueron vendidas en la provincia, según el dato que surge del proyecto de ley presentado por la diputada nacional, Elisa Carrió, para plantear "Restricciones y Límites a la Adquisición del Dominio de Inmuebles Rurales".
Ya en este proyecto "se establecen prohibiciones a la adquisición de tierras por extranjeros, en consonancia con el derecho existente en países desarrollados, los que imponen estrictas prohibiciones, restricciones y límites en la adquisición de inmuebles rurales por los no nacionales.
En Estado Unidos, Europa y algunos países latinoamericanos las leyes que protegen sus tierras se basan en tres barreras: Tiempo prolongado de residencia, para evitar las especulaciones inmobiliarias, sobre todo cuando la moneda del país que se trate se encuentra devaluada.
Demostrar que la plata no proviene del lavado de dinero, ya que la mecánica del dinero ilegal suele estar relacionada con la compra de tierra", y "proyectar qué se quiere hacer con ese campo, para mostrar que el negocio genera algo para el país, como puestos de trabajo en una planta productiva".
No obstante la existencia de este proyecto, ahora se espera el texto a presentar por parte del gobierno nacional.


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