Adjudican a Roemmers una campaña sucia contra Macri

La guerra de los laboratorios contra las cadenas de farmacias ahora derivó en una agresiva campaña sucia contra Mauricio Macri que habría sido financiada por Roemmers, furiosos porque el jefe de Gobierno vetó una ley que prohibía vender medicamentos de venta libre fuera de las farmacias.

Unos afiches en los que se ve a Mauricio Macri con una gorra que reza “FarmaMacri” y la leyenda “El empleado del mes”, empezaron a pegarse esta madrugada en distintos puntos de la Capital.

Según fuentes del mercado que consultó La Política Online esta campaña sucia habría sido coordinada en la superficie por la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), pero como todas las anteriores iniciativas el verdadero nervio financiero y político no sería otro que el laboratorio Roemmers que conduce con puño de hierro Eduardo Macchiavello, líder de la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argnetinos (CILFA), otro de los sellos que suelen utilizar los laboratorios para impulsar sus iniciativas.

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Afiches anónimos para desprestigiar a Mauricio Macri.

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El afiche es una obvia referencia a una de las cadenas de farmacias más importantes del país y refleja una persistente puja que mantiene Roemmers con ese sector, que en el fondo se debe a la resistencia de los laboratorios a aceptar que el mercado cambio y ahora hay nuevos jugadores –las cadenas de farmacias- que por su volumen de venta tienen la capacidad de negociarle a la baja los precios de los remedios, que antes fijaban a su arbitrio.

Se trata de afiches chicos o “afichetas” de 30x50 centímetros ideados para pegar “por la libre”, estos es por fuera de las carteleras comerciales, en frentes de casas, paradas de colectivos y postes de luz.

La movida se enmarca en la hasta ahora fracasada presión de los laboratorios encabezados por Roemmers y Gador para que la Ciudad instrumente una ley que prohíba vender los medicamentos de venta libre en kioscos y góndolas, lo que representaría un duro golpe a las cadenas de Farrmacias. Es la vía elegida para debilitar a ese sector.

La Legislatura aprobó meses atrás –bajo el intenso lobby de Roemmers- una norma en ese sentido, pero luego Macri la vetó.

El capítulo mendocino

Una iniciativa similar estaría en marcha en Mendoza, sede donde opera el presidente de Cofa, Ricardo Aizcorbe, uno de los alfiles de Roemmers en esta pelea. Ya estraían en imprenta afiches con la cara del ex gobernador Celso Jaque con una gorra que dice “FarmaJaque”.

Con el ex gobernador están muy molestos porque suspendió una resolución de su último ministro de Salud que anulaba otra resolución de un ministro anterior de la misma administración que permitía la llegada de Farmacity a Mendoza.

Fue un escándalo que manchó el final de la administración de Jaque quien montó en cólera cuando se entero que su ministro habría recibido un millonario retorno para firmar la sorprendente resolución que impedía a Farmacity operar en Mendoza. Tan furioso estaba Jaque que sacó un decreto para anular directamente la resolución de su ministro.

La estrategia en Mendoza también incluye afiches similares contra el actual Gobernador, Paco Pérez, quien no ha suspendido el Decreto de Jaque a pesar de las enormes presiones que ha recibido de este sector de la industria farmacéutica y se ha convertido en un nuevo blanco de los laboratorios que lidera Roemmers.

En su estrategia de multiplicar sellos, Roemmers también sumó a Alfredo Di Salvo, titular de la marginal Cámara de Empresarios Farmacéuticos (Asofar). Esta asociación nació cuando un cuestionado ewmpresario framacéutico de Capital, Dosisto (dueño de las farmacias RP), perdió las elecciones en la Cámara Argentina de Farmacias (la mayor Cámara y la más antigua del país).

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