Adjudican impericia a la COPAUPS por la casa derrumbada en Córdoba 87

El propietario de la vivienda de calle Córdoba 87 de esta ciudad negó que exista una obra en construcción en ese lugar, explicó que la pared del frente está apuntalada porque carece de un estructura sólida, que la construcción de adobe del interior comenzó a ceder con las lluvias del último verano, situación que se agravó con el sismo del 27 de febrero, lo que motivó que la casa quede hoy sólo con su frente y adjudicó a la COPAUPS (Comisión de Preservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico) demora, impericia, burocracia, negligencia y de obstaculizar su proyecto en ese lugar
Francisco Masciarelli propietario de la vivienda ubicada en el centro de la ciudad a pocos metros de la Basílica Menor de San Francisco, en el corazón de la zona declarada como Bien Arquitectónico Protegido adjudica a la COPAPUPS haberle interrumpido y obstaculizado el proyecto comercial que tiene previsto en el lugar .

Un descargo

En una nota de descargo dirigida a la dirección general de Obras Públicas de la Municipalidad expuso que el 10 de agosto último constató mediante acta de la escribana Mariela Echazú, "junto a la arquitecta que lleva a cabo el proyecto interrumpido y obstaculizado por el COPAUPS, que el frente corre peligro de derrumbe ante el movimiento diario del paso vehicular constante, por lo que se decidió el apuntalamiento por el grave riesgo y peligro que implica el frente en ese estado."

La nota de Masciarelli ingresada el 13 de agosto último a la Municipalidad, explica que "todo esto comenzó cuando la arquitecta Sara Arancibia solicitó al COPAUPS en marzo del 2010 permiso de demolición del inmueble de calle Córdoba 87 comunicándole que existían graves riesgos de derrumbe por cuanto tal propiedad estaba construida con adobe, con una antigüedad de más de 65 años". Añade Masciarelli que "dicho pedido fue rechazado sin argumentos serios, actuando la COPAUPS de manera absolutamente arbitraria y soberbia, afectando mis derechos constitucionales, por lo que interpusimos varios recursos de apelación en sede judicial y administrativa sin respuesta hasta el momento".

El propietario del predio que conserva sólo la fachada apuntalada hace finalmente responsable en forma directa a la COPAUPS de cualquier daño a personas, bienes, o cosas ante la demora, negligencia, impericia y burocracia que conlleva los actos propios desde ese organismo, liberándose como propietario al haber decidido proteger el inmueble con apuntalamiento ante la demora administrativa y judicial por el transcurso del tiempo y hasta la resolución del conflicto.

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