Fueron Stuppia y Recabarren los que hicieron el anuncio. Ahora hay que pensar en cómo enfrentar la andanada legal del Ejecutivo. Están conformes con el aumento.
Ambos destacaron que "hubiéramos preferido que el aumento se lograra en paritarias, que todo esto no hubiera ocurrido" pero "tampoco podemos dejar de destacar que el aumento fue significativo y llega a un 49 por ciento en todo el año". Además, "estamos a la cabeza de los gremios por el porcentaje conseguido en 2010" y por eso "estamos muy conformes".
Hablaron de "la mejor predisposición", de que "a veces las cosas no salen como uno quiere" y revelaron "un debate dentro del sindicato para ver cómo vamos a hacer para enfrentar los anuncios negativos del Intendente".
El doctor Recabarren dejó en claro que hay mucho por hacer de aquí en más. Porque "el tema de los números, el corte de la paritaria, todo nos hizo dejar de discutir otras cosas que son igualmente importantes. Yo me fui enterando de muchos problemas del sindicato y compartimos nuestros problemas en Salud con las categorizaciones". Admitieron que no será fácil volver y retomar un diálogo en las condiciones en que quedó la relación con el Ejecutivo. "No necesariamente tiene que ser el conductor del sindicato que hable con el Intendente. Hay comisiones, instituciones intermedias que pueden negociar" pero es imprescindible volver a hablar. "Nuestra protesta se veía reflejada todo el tiempo en la sociedad", sostuvieron. "Veíamos a gremios que habían obtenido aumentos del 30 % y volvían a reclamar".
Pero les quedó claro que la respuesta obtenida "se produjo en contra de la voluntad íntima del Intendente".
El miércoles habrá reunión en el sindicato para analizar las derivaciones judiciales del conflicto: esperan recibir hoy -martes- al menos dos cartas documento: por un lado, a partir de la denuncia de hurto de energía. Por otro, por la decisión del Intendente de cortar con los descuentos por créditos y proveeduría. Stuppia atribuyó la estrategia a "la búsqueda de judicializar la protesta y atormentar a los dirigentes sindicales para que los reclamos no se realicen".
Después explicó que "gracias a esa herramienta los trabajadores pueden acceder a alimentos y necesidades básicas; hay compañeros que tienen problemas con el Veraz, que no pueden acceder a créditos y lo hacían a través del sindicato. Nosotros le pusimos un coto para que no sucediera lo mismo que en conducciones anteriores, en las que había gente que cobraba cero".
Recabarren acotó que "acá lo importante es que si hay algo que se supone que está mal que se lo investigue, no que se lo elimine directamente" porque "eso implica que es una represalia; una represalia que pretende ser contra el sindicato pero finalmente es contra todos los trabajadores". También recordaron que se realizaban convenios similares para poder pagar "el agua y la luz cuando los compañeros debían y hacerlo en cuotas en acuerdos con la Cooperativa". Afiliados presentes aseguraron incluso que "se nos cae el seguro por fallecimiento". En estos días van a analizar profundamente cuál es el alcance de la prohibición del Ejecutivo de realizar descuentos y hasta dónde puede enfrentarse legalmente.
El médico lamentó que "el Ejecutivo se olvide de que hay pobres, desnutridos, casas sin luz ni agua". Y reaccionó cuando se le preguntó qué posibilidades había de remontar una relación cuando Eseverri fue tajante y dijo "yo con violentos no hablo". Entonces Recabarren recordó que el padre del Intendente, cuando éste era senador, "cobijó a un cómplice de la dictadura, homenajean a los intendentes que formaron parte de la dictadura, nosotros lo tendríamos que haber repudiado antes a eso", admitió, por fin. "Cuando habla de violencia el Intendente" -siguió- "hay que ver que el periodismo también participó de un escenario de extrema conflictividad" y continuó: "acá no se llegó a la agresión física, hubo muchos nervios, muchos enojos, que forman parte de la situación". Habló de los enojos de su compañero José Stuppia y dijo que "yo puedo hablar con él sin ningún problema todo el tiempo". Y recalcó que "estamos en democracia y nos tenemos que tolerar con nuestros caracteres diversos". Los dos dirigentes criticaron con dureza a la senadora María Isabel Gainza que -subrayó Stuppia- "dijo que no caminaría a mi lado y me acuerdo que cuando teníamos un comedor en el 104 ella entró y se fue porque no soportaba el olor a guiso, le hacía mal".
Finalmente, anunciaron que estudiarán detalladamente el alcance de los aumentos -que son sobre los básicos, según sostuvieron- y de los cuestionamientos oficiales. Afuera, ya empezaba a desarmarse el entorno de la carpa. Que después dejaría un vacío en el paisaje ciudadano.
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