El gremio de docentes universitarios sostiene que el presupuesto de la UNSJ no alcanza para su funcionamiento y que las estructuras edilicias están decadentes.
Mini consideró que "lo que pasa en la Universidad y que nos tiene a todos acongojados por la muerte de un estudiante avanzado (Fernando Reinoso) y por el evidente riesgo en el que nos hemos venido manejando, es un proceso bastante complejo que incluye una actitud indiferente o de desidia en la conducción universitaria".
Prueba de ello es que el docente y dirigente sindical reveló que "tuvimos una reunión con el rector y nos confirmó que desde el año 2002 no funciona la comisión de Higiene y Seguridad" y que "es decir que dentro de la propia universidad, la autoridad universitaria no tienen ninguna instancia en la que pueda controlar las condiciones en que se desarrollan las tareas y si hay peligros para los alumnos y los trabajadores que son docentes y PAU".
Para Mini, "esto es una muestra de abandono total de la autoridad que es realmente incomprensible e inaceptable" y que "creemos que hay que cambiar rápidamente esta realidad y aplicar una política donde la seguridad, la salubridad y la higiene sean una cuestión prioritaria dentro de la universidad".
Aclaró que "acá no se trata solamente de el problema de electricidad, porque los problemas que tenemos no se agotan allí, ya que la verdad es que en la Universidad tenemos problemas graves como el hecho de que no hay salidas de emergencia, edificios que han sido declarados como inhabitables y una serie de deterioros edilicios en la universidad que es mas grave de lo que creemos y de lo que informan los medios de comunicación".
La postura del gremio es que "esto es algo que se origina en el problema de una política nacional de desinversión que deteriora día a día la calidad educativa, la formación de profesionales y las tareas de investigación y de extensión" y que "nosotros desde hace tiempo que venimos denunciando que este presupuesto no cubre las necesidades mínimas para un funcionamiento relativamente óptimo para abordar la formación profesional acorde a la época".
De todos modos y a pesar de que "para nosotros la causa de fondo sigue siendo presupuestaria", dijo que "mas allá de eso, es evidente que en las autoridades de la universidad se observa cierta desidia y hasta una mala administración de la cosa pública".
Se quejó de que "lamentablemente no se conoce el presupuesto universitario y no se conoce el manejo ni la distribución del presupuesto universitario, que es casi un secreto de estado" y que "las construcciones edilicias, las condiciones de trabajo, la disponibilidad de materiales necesarios para formar profesionales, son cada vez mas escasa y decadente en nuestra institución".
Por último destacó que "aquí la comunidad universitaria todavía no sabe cuales fueron las causas que motivaron la muerte de éste alumno, porque nadie informó oficialmente dentro de la Universidad que fue lo que realmente pasó, mas allá de que es obvio que se trata de causas materiales y de falta de mantenimiento preocupante".
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