El Policlínico fue atacado por un grupo que provocó destrozos, realizó pintadas y propinó amenazas. Según los propios agresores, fue por la muerte de un chico que había ingresado grave a la guardia.
La fachada del centro médico continuaba ayer con cintas de contención que impedían el paso, pintadas en vidrios y paredes y destrozos varios, además de la presencia de efectivos de Gendarmería en su interior.
“Hay seis gendarmes, aparte de los dos policías que normalmente forman parte del staff del Hospital”, manifestó ayer el director general del Policlínico, Enrique Rubén Salevsky, a Info Región.
Si bien desde el sábado la situación se mantuvo calma, Salevsky repudió los hechos y explicó que los funcionarios del hospital hacen el trabajo de los médicos. “Han logrado atemorizar al personal”, resaltó.
“No se suspende la atención porque la población sólo tiene este lugar para ser atendida”, fundamentó el director y advirtió que puede justificarse que el familiar de una persona fallecida “tenga una crisis nerviosa, pero no que ingrese así en el hospital, que de ninguna manera puede permanecer cerrado”.
El grupo de personas provocó varios destrozos, al grito de “asesino”, por el fallecimiento de un paciente hace 20 días. Se trata de un joven que había tenido un accidente de moto en la vía pública y había ingresado al Hospital en un estado muy crítico -según los médicos que lo atendieron-, con pérdida de masa encefálica, por lo que a la media hora falleció.
“La gente que ingresó al Hospital lo hizo con palos. Y rompieron sillas en la sala de espera y vidrios. Entraron a la guardia y amenazaron a los que estaban trabajando para que le entregaran al médico que lo atendió, porque sino iban a volver e iban a bajar a todos, uno a uno”, denunció la secretaria general de la CICOP local, Julia Cresta, a este medio.
Es que, a sus reclamos habituales por los problemas edilicios y la falta de insumos (ver nota pág. 12), la Cicop sumó el pedido de seguridad.
“Estuvieron por todo el hospital, hicieron pintadas con aerosoles negros adentro y afuera. Permanecieron alrededor de cincuenta minutos, empujaron a los médicos, pusieron nerviosa a toda la gente que estaba allí, incluso a los médicos”, agregó Cresta. Y manifestó que “fue una situación muy estresante y angustiante para todos los que estaban trabajando allí”, al tiempo que denunció que había solo tres efectivos policiales en el hospital, que fueron los que luego del incidente se quedaron con los médicos.
“El Secretario de salud no se presentó en ningún momento, sí el director del hospital pasada la medianoche, cuando ya había ocurrido todo”, concluyó.
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