La Tarifaria 2012, la suba del boleto, la recuperación del cobro del alumbrado y cambios en el estacionamiento fueron los ejes económicos discutidos en el recinto. Por el derrumbe de un edificio, se avanzó en un protocolo de demolición y la reforma del Código de Planeamiento. La disputa Provincia-Municipio asomó a cada tanto.
EL DATO
Las agresiones sufridas por periodistas durante la sesión que se aprobó la suba del boleto fue uno de los hechos más repudiados.
En esta primera mitad del año, el Concejo De-liberante capitalino se transformó en una verdadera caja de resonancia de diferentes hechos ocurridos a nivel municipal, provincial y nacional.
La desaceleración en el ingreso de los fondos de coparticipación que afectan a Capital redundó en el avance de varias iniciativas tendientes a mejorar la recaudación propia del Municipio. Entre ellas, figuran la Tarifaria 2012, aprobada por los concejales a principios de año, la recuperación del cobro del alumbrado público y el incremento del estacionamiento medido que se definirán recién después del receso de invierno.
Capítulo aparte tuvo el incremento del boleto de colectivo que logró aval legislativo a mediados de abril, pero continuó siendo motivo de cruces entre el oficialismo y la oposición por el conflicto de transporte generado tras el freno judicial y la decisión empresarial de reducir el servicio y suspender personal, y más tarde, por el cobro del boleto estudiantil a $0,95 cuando debía ser $0,90.
Inclusive, en la última sesión, el problema de las máquinas expendedoras que no dan vuelto devino en una resolución para garantizar el cobro del costo del pasaje como corresponde.
Construcción
Otro hecho que dio origen a varios proyectos fue, sin duda, el trágico derrumbe de un edificio céntrico que cau-só la muerte de 8 obreros de la construcción.
Para evitar que algo similar vuelva a ocurrir, se aprobó un ordenanza que estableció elevar las multas en un 1 mil por ciento y un protocolo de demolición para quienes hayan edificado por fuera de lo autorizado. En este sentido, se inició además una mesa de debate para la reforma del Código de Planeamiento, en este caso proyectando un crecimiento ordenado de la la ciudad de ahora a 20 años.
Por fuera del factor económico, el transporte y las repercusiones del derrumbe, los concejales se hicieron eco de varios acontecimiento exógenos a la Capital, y no dudaron en cruzarse en rudas peleas por los dichos del Ministro de Salud Pública de la Provincia, sobre la Asignación Universal por Hijo, el apoyo a la expropiación de YPF o el repudio a la medida de fuerza convocada a nivel nacional por Hugo Moyano.
En cada caso, con el poder numérico en la manga, los representantes del Frente para la Victoria (FpV) definieron siempre de acuerdo a las coordenadas del Ejecutivo municipal, y con el apoyo hasta el momento incondicional de los dos liberales y la referente de Forja.
Pese a ser minoría, la oposición no se llamó al silencio y muy por el contrario, puso el dedo en la llaga cada vez que fue posible.
Un escenario de disputas políticas entre justicialistas, radicales y aliados de un lado y del otro que promete acentuarse durante el segundo semestre del 2012 considerando la cercanía cada vez más palpable de la carrera electoral hacia 2013.

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