El caso conmovió a Colombia. La fiscalía dice que Sigifredo López colaboró con el grupo armado, pero los familiares de las víctimas lo niegan. La computadora de Cano.
A falta de información oficial, sólo se manejan trascendidos. Los familiares de once pares de López, que fueron secuestrados con él y murieron en cautiverio, descreen de la responsabilidad del ex diputado. La emisora radial LaFM dijo que la prueba que maneja la fiscalía es un video hallado en la computadora de Alfonso Cano, un jefe de las FARC abatido en 2011.
Según los trascendidos, López es sospechoso del secuestro y la muerte de once compañeros suyos de el Congreso del departamento de Valle del Cauca. El 11 de abril de 2002, un comando disfrazado con ropas militares secuestró a los 12 diputados regionales. Fueron subidos a un ómnibus, tras lo cual les informaron que estaban retenidos por las FARC.
El 18 de junio de 2007 se produjo la muerte de los once compañeros de López y, en un primer momento, se dijo que todo ocurrió en un frustrado rescate del Ejército. Tiempo después se supo que los diputados murieron durante un cruce de fuego entre dos columnas de las FARC, cuando la que los mantenía retenidos confundió a los otros guerrilleros con una partida del ejército.
López fue liberado en febrero de 2009 y confirmó esta segunda versión. El ex diputado reveló que él se salvó porque, días antes, había cometido faltas de disciplina, por lo que fue castigado por el jefe de sus custodios con un aislamiento en otro lugar del campamento donde se encontraban.
El arresto de López produjo asombro. Familiares de los once muertos pusieron en duda la acusación, señalando que es improbable que alguien fuera autor de su propio secuestro. Fabiola Perdomo, viuda de Juan Carlos Narváez, que era presidente de la Asamblea de Valle del Cauca al momento del hecho, dijo que la captura de López causó conmoción entre las familias.
“Nosotros, como familiares, no salimos del asombro, nos negamos a creer que eso sea cierto. No nos cabe en la cabeza que se esté acusando a Sigifredo”, dijo Perdomo. “Cómo se les puede ocurrir que alguien se quede en la selva siete años haciendo sufrir a su familia. Hasta que nos demuestren lo contrario, Sigifredo sigue siendo inocente”, agregó.
En forma similar se expresó la hermana del policía Carlos Cendales, quien el día del secuestro vigilaba la puerta de la sede de la Asamblea de Valle del Cauca y fue asesinado a puñaladas por los guerrilleros. “Si él es culpable, que le caiga todo el peso de la ley; pero si es inocente, que la prensa haga el mismo despliegue que está haciendo, para limpiar su nombre”, dijo la mujer. Ayer mismo, el Partido Liberal –uno de los sostenes legislativos del presidente Juan Manuel Santos– suspendió la membresía de López en ese colectivo. <

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