Fueron detenidos dos uniformados que patrullaban en una camioneta del CAP y que habrían alertado de una investigación al dueño de un boliche. En otro caso,un efectivo de Drogas Peligrosas también fue imputado por enviar mensajes de texto a supuestos traficantes.
La información, de manera general, fue brindada por la propia fuerza ayer a la mañana a través de un parte de prensa.
Por un lado, se indicó, un oficial y un suboficial del Comando de Acción Preventiva (CAP) del Distrito 8 fueron detenidos y puestos a disposición del Juzgado Federal 2.
En tanto, en otro procedimiento, “se detuvo a un suboficial adscripto a Drogas Peligrosas; se investiga su presunta infracción a la ley 23.373 (de estupefacientes), por lo que fue separado y quedó a disposición de la Fiscalía Federal 1”.
Al respecto, desde la Policía se resaltó que “ambas investigaciones fueron efectuadas por personal de la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico. Los uniformados quedaron alojados en la Alcaidía de tribunales federales”.
Ambos casos se conocen a menos de tres meses de que la Policía y la Justicia provincial tengan más facultades para investigar la venta al menudeo de drogas ilícitas.
Abasto. Según fuentes policiales, los efectivos del CAP detenidos ayer viven en Cruz del Eje y Deán Funes. Uno de ellos, el de mayor jerarquía, es de apellido Vélez. Quedaron imputados por el supuesto delito de “encubrimiento agravado”, según lo resolvió el fiscal federal Gustavo Vidal Lascano.
La investigación contra ellos comenzó poco más de un mes atrás.
De civil, para pasar inadvertidos, detectives de Drogas Peligrosas recorrían de madrugada la zona de boliches del ex Mercado de Abasto, de la ciudad de Córdoba. Se trataba de la investigación contra el dueño del boliche “La Zona”, quien fue detenido días después junto a otras personas, e imputado por el supuesto delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”, luego de que se secuestrara medio kilo de cocaína en su departamento de Duarte Quirós al 400.
Cuando los policías de Drogas Peligrosas estaban investigando, fueron abordados por una patrulla del CAP. Los efectivos de civil se identificaron, comentaron qué estaban haciendo allí y pidieron no ser molestados más. Pero se dieron cuenta que lejos de irse, la patrulla comenzó a seguirlos, por lo que desistieron de continuar la pesquisa.
Y de inmediato, pidieron a sus compañeros que siguieran, en un auto sin identificación, a esa camioneta del CAP, que se dirigió hacia el domicilio particular del principal investigado, en calle Duarte Quirós. Luego, esta misma patrulla regresó hacia “La Zona”, según dejaron asentado en el informe los efectivos de Drogas Peligrosas.
¿Qué hacía una patrulla del CAP del Distrito 8, en horario de trabajo, en un sector que pertenece al Distrito 1? Fue otro de los interrogantes que comprometieron a los uniformados investigados. En ese sentido, según aseguraron las fuentes policiales consultadas, el fiscal Vidal Lascano envió un pedido de informes al jefe de Policía, el comisario general Sergio Comugnaro, para que conteste cómo se controlan las patrullas. Está claro que, en este caso, algo falló.
“Arruinó el allanamiento”. En tanto, los informantes agregaron que el otro detenido, identificado como Pablo Ceballos, es un sumariante que trabaja en la división Drogas Peligrosas y que el fiscal federal Enrique Senestrari ordenó detener el lunes pasado, luego de que los investigadores detectaran que, al parecer, él era la persona que alertaba de próximos allanamientos a un “narco” que estaba siendo perseguido.
“Arruinó el allanamiento”, dijo Senestrari. Se sospecha que le avisaba mediante llamadas y por mensajes de texto.
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