Según el legislador Rafael Gentili, no hubo una planificación y administración correcta en las obras de la línea H. Tampoco en el diseño de sus estaciones en las cuales se expropiaron espacios de propiedad privada.
En el mismo, plantea que en el diseño de las estaciones se prevé la construcción de los accesos en espacios parcelarios de propiedad privada y no su instalación en el espacio público, como históricamente se realizaron, generando perjuicios para vecinos y comerciantes. Asimismo, se analizan cuestiones vinculadas a la "mala praxis" en la planificación y administración de la Línea H.
Esta nueva versión incluye un plano y, según informó el Diputado, "un acta de directorio de SBASE que grafican la que la expropiación no es necesaria".
Gentili denuncia que "la falta de sensibilidad social o preocupación por el impacto social de la obra pública, genera situaciones injustas y arbitrarias con respecto a los comerciantes, familias y trabajadores, que no fueron tenidos en cuenta en la medida impulsada por el Gobierno de Mauricio Macri, de expropiación. Los reclamos de los comerciantes, vecinos y trabajadores, son legítimos".
Todas las estaciones tienen por lo menos dos bocas de acceso sobre la vereda y con esta medida se afecta en concreto a 30 comercios, que emplean a más de 100 empleados.
El impacto social comprende las dificultades para reubicar el comercio en cuanto a disponer de una ubicación similar o próxima con las correspondientes habilitaciones, los gastos que implica la re instalación del comercio, los gastos que implican volver a alquilar un local, las obligaciones laborales y contractuales que cada comercio tiene en la actualidad. Ningún aspecto de los señalados fue tomado en cuenta por el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, y sin una solución aceptable y viable, los comercios se perderán y las familias que los sostienen y las personas que trabajan en ellos, se verán gravemente perjudicadas.
El Diputado porteño agrega que "la mala administración y planificación, conlleva demoras en la ejecución de las obras, y por lo tanto mayores costos, que beneficia solamente a las empresas constructoras. La falta de observancia de la ley como, en el caso de la Ley 317, que crea la Línea H, con respecto a la ubicación de la Estación Plaza Francia, claramente va a producir demoras y re adecuaciones que generara mayor permanencia y mayores costos, de los cuales solo se beneficia la empresa constructora".
Según el informe de mayo de 2012 de la Auditoría General de la ciudad de Buenos Aires al Gobierno de la Ciudad le cuesta 49.341.423,02 de pesos parar y retomar obras por mala planificación y administración (Línea A: 28.486.487,28 pesos, Línea B: 9.584.187 pesos y Línea H 11.270.748,74 pesos). El Poder Ejecutivo -luego de tomar deuda en 2009 por 380 millones de dólares para retomar obras paradas por el mismo gobierno de la Línea A, B y H; y en 2010 por dólares 300 millones de dólares- informó que no podía ejecutar dicho monto.
"Ni siquiera tenía conformados los pliegos de licitación para la ampliación de la Línea H y sin embargo realizó el endeudamiento. Los fondos se re direccionaron para la ejecución de obras menores de pasos bajo nivel, pavimento, entre otras", expresó Gentili.

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