Viedma (ADN).- En otro momento del juicio oral y público que se realiza hoy en la sala B de la Cámara en lo Criminal de Viedma, el arquitecto Flavio Linares refirió las funciones que cumplió en el año 2002, por contrato, con el Consejo Provincial de Educación, cuando tenía 25 años. “Fue mi primer trabajo y tenía muchas ganas de hacer”.
El joven arquitecto refirió que “eran épocas difíciles porque no había obras y éstas se realizaban por mandamus…”, aunque enumeró 127 trabajos realizadas durante un año y medio que trabajó “de día y de noche. Y hoy lo volvería a hacer”, declaró firme de voz ante los tres jueces.
En respuesta a la acusación, Linares aseguró que “me encargaron el cierre administrativo de la obra y veo que estaba pagada o certificada en el ciento por ciento” y recordó que “tengo noticias de esto (presuntas irregularidades) siete meses después”.
En otro tramo de la primera parte de la audiencia (con las declaraciones de los dos imputados) Linares admitió haber visto faltantes de obras menores”, como la no colocación de un disyuntor o un soporte para lavatorio.
Antes, Juan Domingo Franco (el otro imputado en la causa) contestó varias preguntas que le formuló la fiscal de Cámara Adriana Zaratiegui y, en ese contexto, reconoció –ante una consulta acerca de la falta de artefactos para los baños de discapacitados- que “es cierto que no fueron colocados y formaban parte de las demasías que, posteriormente, se determinaron”.
“¿Usted cobró la obra sin haber colocado los artefactos”, le preguntó Zaratiegui, ante lo cual Franco dijo: “Es cierto lo que usted dice, que cobré la obra, pero supera ampliamente el valor del baño para discapacitados.
A Franco y a Linares se reprochan un perjuicio de 6.681 pesos, a febrero de 2003. (ADN)
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