La oposición de Perú advirtió sobre “el nuevo kirchnerismo” que se podría observar si Nadine Heredia es elegida candidata. Joven, bonita y con gran formación política.
Sin embargo, su rol protocolar aumenta día a día y, además de acompañar al presidente en sus actividades, ya tiene vuelo propio. Así, durante los últimos días disertó en el Foro Anual Internacional de la Iniciativa Global Clinton, en los Estados Unidos, sobre los planes sociales de su gobierno, recibió en la Casa de Pizarro a Mick Jagger y le deseó suerte en las Eliminatorias a la selección de fútbol.
El asesor de la Presidencia del Consejo de Ministros, Carlos Tapia, fue el que reavivó la polémica al declarar que “no es una fantasía” que Heredia sea la próxima candidata presidencial, debido a sus capacidades políticas. “Ciertamente, sería una muy buena candidata; entonces, no estamos hablando sobre fantasías en abstracto, sino sobre fantasías que tienen alguna base de realidad”, declaró el funcionario.
Si el operativo clamor surte efecto, Perú podría vivir unas elecciones hegemonizadas por candidatas mujeres, ya que la esposa de Humala podría competir con Keiko Fujimori y Lourdes Flores, líder del Partido Popular Cristiano. Ante las versiones que indicaban un plan de sucesión, Flores vinculó a la joven y elegante Nadine con Cristina Fernández de Kirchner: “La pareja presidencial construyó un proyecto político que aspira a ser una versión peruana del kirchnerismo. Yo no lo recomiendo ni lo secundo. Me parece inconveniente un nuevo kirchnerismo en el Perú”.
Sin embargo, la Ley Orgánica de Elecciones le prohíbe a Nadine ser candidata. Según reza en el artículo 106, no pueden postularse a la presidencia de la República “el cónyuge y los parientes consanguíneos dentro del cuarto grado, y los afines dentro del segundo, del que ejerce la Presidencia o la ha ejercido en el año precedente a la elección”.
Aunque Heredia nunca compitió en elecciones, tiene una larga tradición política. Su padre era un dirigente del APRA que fomentó el debate en su hogar. Luego de casarse, Nadine cursó un doctorado en Ciencia Política en La Sorbona y se transformó en la secretaria de Relaciones Internacionales del Partido Nacionalista, que llevó al poder a su esposo. Entró a la Casa de Gobierno como Primera Dama y, ahora, coquetea con abandonarla como la primera mujer presidenta en la historia del Perú.




Comentá la nota