Lo admiten chóferes de la propia empresa, quienes por el recurrente temor a perder el empleo hablan desde el anonimato. En las últimas horas, hubo un levantamiento de una parte del grupo de chóferes, tras ser "invitados" a firmar recibos a cambio del pago de una suma bastante inferior a la apuntada en los documentos.
"Linares estaba en connivencia con el gerente de Ciudad de Formosa, Claudio López y también con gente de la Municipalidad; él tenía la responsabilidad de mantener alineados a sus afiliados, a la postre empleados de esa empresa. No se preocupaba por nuestros reclamos, ni por las condiciones laborales; era evidente su vínculo con la patronal", aseguró un chofer que se incorporó a esa firma, tras la disolución de una prestataria local anterior.
"Hubieron muchas injusticias, pero tal vez la más vergonzosa e indignante fue la ocurrida a principios de año, cuando se acordó el pago de 4.000 pesos a cuenta de futuros aumentos y acá se nos hizo firmar recibos por esa cantidad pero en los hechos nos dieron una suma infinitamente inferior, bajo un argumento de ciencia ficción al cual nos adherimos porque no hacerlo era enfrentarnos a quedar sin el empleo", reveló otro trabajador que habló con OPINION CIUDADANA.
Sobre lo ocurrido el viernes, describió que la UTA fue intervenida y separado del cargo de secretario general Juan Linares. "Esto hizo que las cosas se blanqueen, quede sin protección el gerente de Ciudad de Formosa y surja a la luz las injusticias y atropellos que se estaban cometiendo contra nosotros. Los interventores accedieron a la administración local del gremio y, entre varias cosas, se enteraron que el aumento de principio de año jamás se otorgó y que lo único que ocurrió fue una fantochada; entonces efectuaron los correspondientes reclamos que obligaron a los empresarios a moverse para ver como tapaban esos agujeros", relató.
"Fuimos convocados todos los empleados y de a uno fuimos subiendo a la administración con el argumento de que nos pagarían lo adeudado; pero en realidad lo único que pasó fue que nos pagaron 500 pesos y nos obligaron a firmar varios recibos; la vieja metodología de pagar menos pero justificar contablemente más. Esto generó un gran malestar entre muchos compañeros que comenzaron a negarse al manoseo; pero al día siguiente el apriete para firmar fue muy fuerte: o firmas o te vas fue nuevamente la consigna; así que para la mayoría no quedó más remedio que caer en lo de siempre", agregó.
"El resto de la comisión directiva de la UTA ahora reconoce la estafa que se estuvo haciendo con nosotros y critica a la empresa, pero en su momento avaló todo el accionar de Linares. Los interventores regresaron a Buenos Aires y los de Ciudad de Formosa aprovecharon para lanzar esta movida buscando acomodar las cosas. Pero lo cierto es que volvió a jugarse con los trabajadores, mientras los organismos oficiales nada hacen para protegernos; sabemos que los derechos laborales son irrenunciables, pero también que son ellos finalmente quienes deciden el futuro laboral de nosotros", cerró.
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