El abogado Carlos Varela Álvarez dijo que las whiskerías eran: " Campos de concentración privados". Sobre los policías de La Ramada, aseguró: "Ellos devolvieron a "Marita" a sus captores". La etapa de alegatos continúa hoy, desde las 8.30.
En ese sentido, habló de las pistas de Los Gutiérrez y de La Ramada y acuso al personal policial de esta localidad de haber devuelto a María de los Ángeles a sus captores.
Por otra parte, apuntó contra el denominado clan de "Los Riojanos" (Fernando y Gonzalo Gómez, su madre Irma Medina y su hermana de crianza Azucena Márquez) y contra los hermanos María Jesús y Víctor Rivero. También hizo blanco contra los imputados Juan Derobertis y Daniela Milheim.
"Los últimos que tuvieron a "Marita" fueron los policías de La Ramada. Ellos la devolvieron a sus captores", dijo el letrado afirmándose en los testimonios de testigos que: "Vieron a "Marita" deambulando sin rumbo y como drogada".
Sobre las whiskerías de La Rioja, Varela manifestó que eran: "Campos de concentración privados", donde se "torturaba, violaba, practicaban abortos y se realizaban ritos satánicos".
En este punto trajo el recuerdo del relato de la testigo Lorena T., una joven que fue rescatada de Los prostíbulos riojanos por el ex comisario Jorge Tobar y el padre de "Marita", Daniel Verón. En su momento, Lorena contó que estuvo al menos tres veces con María de los Ángeles, y vio cuando se la llevaron momentos antes de que la policía allanara el local.
"Ella contó perfectamente quien fue cada una de las personas. La contrataron para bailar, pero luego la obligaron a prostituirse", recordó el letrado.
Sobre Milheim (una de las 13 personas imputadas), dijo que se trato de uno de los relatos más importantes del juicio.
"Fue víctima, testigo e imputada", señaló, y agregó: "A los 16 años fue vendida y obligada a prostituirse. Su relato fue desgarrador, ella explicó cómo se manejaba y explotaba a las mujeres".
De todos modos, advirtió: "Milheim y (María Jesús) Rivero eran funcionales para lo mismo. Todos saben lo que significa Rubén Ale en Tucumán".
Según la pesquisa del ex comisario Tobar (investigador del caso), Rivero le encargó a su hermano Víctor el secuestro de "Marita", y fue Milheim quien la retuvo en su casa.
Varela mencionó la declaración de Simón Nieva, quien afirmó que Víctor Rivero le confesó que había secuestrado a María de los Ángeles. "Tenía un remís rojo y trabajaba para Ale", dijo ayer el letrado.
Sobre la vida personal de la joven tucumana desaparecida el 3 de abril de 2002, dijo: "Tenía una vida normal. Nada hacía suponer lo que le iba a pasar. Se despidió de su pareja (David Catalán), y de su madre y se fue a la Maternidad vistiendo una remera turquesa, un jean y zapatillas blancas. Con cinco pesos y una foto de su hija en el bolsillo".
"Ya vuelvo dijo, esas no son palabras de alguien que no va a regresar", afirmó el abogado. Ese mismo día, su familia radicó la denuncia policial. Sobre los presuntos entregadores ( de acuerdo a la investigación de Tobar), indicó: "Patricia Soria y Miguel Ardiles sabían que iba a la Maternidad. Al primer lugar que fue la policía fue la casa de la enfermera".
Durante uno de los cuarto intermedio, Trimarco se limitó a decir: "Justicia es que aparezca mi hija. Mientras no me la devuelvan no voy a tener paz". Sobre el juicio, su opinión fue medida: "Vamos a esperar hasta termine".

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