Antes de asumir sus bancas en el Concejo de Representantes de Villa Carlos Paz, los integrantes del bloque de Carlos Paz Unido cobraban sueldos considerablemente menores a los salarios que perciben en el cuerpo legislativo.
Ninguno de los concejales adictos al intendente Esteban Avilés cobraba más de siete mil pesos antes de asumir en el órgano legislativo, sin embargo ahora ostentan sus remuneraciones sin decoro. Los paladines de la ética y la moral política se han vuelto presos de sus propias acciones u omisiones, porque si bien sus salarios no fueron fijados por ellos mismos, ninguno decidió renunciar a sus abultadas dietas y tampoco abandonaron sus “gastos reservados”.
Dos “fieles” del avilesismo como son las arquitectas Amalia Gómez y Raquel Merlino, una reciclada del núcleo de Liliana Bina y la otra expulsada del radicalismo, repiten sus mandatos y completarán ocho años viviendo del estado municipal (quizás inspiradas en otro gran “cobrador” del municipio carlospacense y secretario de Participación Ciudadana, el siempre presente Omar Ruiz); al tiempo que Gómez también cumplió funciones durante la intendencia de Eduardo “Pipo” Conde.
El mediático Hugo Bustos, por su parte, se desempeñaba como operador de taxis y alivió su delicada situación económica ingresando como asesor de Alicia Osorio en el Tribunal de Cuentas (durante la gestión pasada) y luego como auxiliar legislativo del Concejo de Representantes, hasta que finalmente logró una concejalía para hacer las veces de fiscal de inversionistas y empresarios carlospacenses. Solamente su debilidad por las cámaras podría alejarlo de las bondades del sueldo estatal, quizás como comediante en alguna de las obras que integran la cartelera veraniega.
La ignota licenciada Mirtha Alessio se desempeñó como secretaria legislativa de la Convención Constituyente, cargo que repitió durante la gestión de Avilés al frente del cuerpo legislativo, sin conocerse su desempeño en el ámbito privado de la ciudad. Y es que según consigna en su propio currículum, se autoproclama una militante social que asesora “ad honorem” a varias ONG´s.
Otro de los integrantes de Carlos Paz Unido, el bromatólogo Norberto Luraschi es empleado de planta permanente del municipio desde hace 23 años, desempeñándose en diferentes áreas durante varios gobiernos de distinto sello político. Aunque también acompañó a Claudia Pffeifer en la conducción del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), asumiendo como secretario. Finalmente, el flamante presidente Walter Gispert siempre ejerció como docente y formó parte del gabinete de gobierno de Eduardo Conde y también dentro de otras fuerzas políticas locales.
Recuerdo de otras épocas
Las épocas en que sus dietas eran limitadas y pasaban desapercibidos parecen ser un recuerdo lejano para los concejales como Norberto Luraschi y Hugo Bustos, quienes se pasearon por radios y otros medios locales mostrando recibos de sueldos y aclarando que no percibían $18.757. Mientras el salario medio en la Argentina ronda los cinco mil pesos, Bustos sacudía el recibo de su sueldo y alegremente desmentía los montos que figuran en el informe de la fundación Ciudadanos 365, aduciendo que –con los descuentos obligatorios- solamente cobraba “doce mil pesos”.

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