La ACUMAR continúa evaluando la salud de los habitantes de la Cuenca

El programa de evaluación de salud se viene desarrollando con carpas de atención sanitaria en diferentes barrios del radiod e la Cuenca matanza Riachuelo. El objetivo es conocer la situación nutricional y el desarrollo infantil de los habitantes.
Profesionales de la salud evalúan a familias de la zona para poder detectar la presencia de contaminantes, conocer la situación nutricional, el crecimiento físico, el desarrollo infantil, además de identificar posibles trastornos en los adultos mayores residentes en estas áreas. La evaluación de salud la realiza la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo con el apoyo de los móviles del Ministerio de Salud de la Nación, a través del Plan de Abordaje Sanitario Territorial. El objetivo es desarrollar políticas públicas en base a datos reales surgidos a través de la intervención de equipos profesionales.

“La prueba se toma en los hogares y está dividida en cuatro áreas: personal social, lenguaje, motricidad fina y motricidad gruesa. Al hogar va un encuestador, que ya estuvo la semana anterior hablando con la familia, un profesional de desarrollo y una nutricionista”, explicó Cecilia Pascucci, responsable del componente de desarrollo psicomotor. Se trata de un programa de salud, en el que se evalúa población en riesgo, menores de 6 años, adultos mayores y embarazadas.

En tanto se va a evaluar de 750 a 1000 chicos menores de 6, entre 80 y 100 embarazadas y 300 adultos mayores. “Hay una demanda espontánea muy importante, la gente quiere ir a los tráilers de Nación donde están los laboratorios y hay médicos. Cuando un chico no responde, va al consultorio. La gente de la zona lo acepta perfectamente, hay una buena recepción” señaló Susana Novillo, coordinadora general de campo. Los resultados obtenidos en la EISAR son de carácter anónimo y confidencial.

Las coordinadoras de la evaluación en las zonas de riesgo destacan la presencia del Estado en un lugar que antes estaba abandonado por los organismos oficiales. La EISAR se va a continuar luego en la villa 21 – 24 con la misma metodología. “La importancia de este proyecto tiene que ver con el presente actual de los chicos y con la posibilidad de generar indicadores y estadísticas en la cuenca que permitan pensar políticas públicas con un información real que pueda materializarse en zonas de riesgo”, subrayó Natalia Borgini, coordinadora de campo del componente de desarrollo psicomotor.

Los encargados de hacer las entrevistas de la Evaluación Integral de Salud en Áreas de Riesgo (EISAR) son psicólogos, terapistas ocupaciones y pediatras. También hay nutricionistas y personal administrativo que trabaja con planillas para volcar los resultados. En total son entre 80 y 90 personas.

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