Sin acuerdo sobre el déficit en EE.UU.

Demócratas y republicanos no acordaron la reducción de US$ 1,2 billones del presupuesto

WASHINGTON.- La crisis de la deuda soberana en Europa y el derrumbe de los principales mercados se profundizaron ayer tras el anuncio del fracaso de un comité bipartidario para lograr un acuerdo sobre la reducción del déficit fiscal de Estados Unidos.

"Después de meses de duro trabajo e intensas deliberaciones, hemos concluido que no será posible alcanzar un acuerdo bipartidista antes de la fecha límite" del 23 de noviembre, indicaron en un comunicado conjunto la senadora demócrata Patty Murray y el representante republicano Jeb Hensarling, presidentes del llamado supercomité.

El anuncio, poco antes del cierre de Wall Street, impactó con fuerza en los precios de las acciones: el Dow Jones perdió 2,1%, en sintonía con las bajas en las bolsas europeas. El fracaso para llegar a un acuerdo, después de varios meses de negociaciones, alimentó la incertidumbre económica y subrayó el enfrentamiento entre republicanos y demócratas.

El monto de recaudación en nuevos impuestos fue el principal obstáculo en las negociaciones del panel bipartidista, que tenía previsto alcanzar un acuerdo sobre cómo mejorar las finanzas del gobierno federal eliminando un déficit de 1,2 billones de dólares durante la próxima década.

El fracaso de la comisión seguramente disparará recortes automáticos en el gasto para todos los sectores por un billón de dólares durante nueve años.

Antes del comunicado, la prensa norteamericana daba por hecho que los 12 miembros del supercomité anunciarían el fracaso de las conversaciones, bloqueadas por la oposición de los republicanos a que se impongan subas de impuestos y la negativa de los demócratas a centrar todo el esfuerzo en la reducción de los gastos.

Los demócratas están a favor de un aumento de impuestos a las rentas más altas, mientras que los republicanos quieren que la mayor parte del ahorro provenga de recortes en los programas sociales.

El supercomité trabajó contra reloj durante todo el fin de semana con la esperanza de conseguir un acuerdo básico, que parecía irrealizable, ya que el plan debía cerrarse ayer, para ser presentado mañana.

El estancamiento de las negociaciones obligará al gobierno federal a instrumentar recortes automáticos en partidas presupuestarias como defensa y programas sociales, reducciones que ninguno de los partidos desea.

Estos recortes automáticos fueron acordados entre la Casa Blanca y el Congreso en la agónica negociación de agosto pasado, que evitó a último momento la suspensión de pagos y permitió elevar el techo de la deuda.

Desde que fue designado, hace tres meses, el supercomité nunca estuvo cerca de un acuerdo, a pesar de los insistentes llamados del presidente Barack Obama. Demócratas y republicanos reconocen que el debate sobre el déficit será clave en la inminente campaña presidencial.

"Indignados" en la capital

En este contexto de extrema tensión política, los "indignados" de Wall Street planeaban llegar hoy a Washington, tras marchar durante dos semanas desde Nueva York, con objeto de estar en la capital cuando el supercomité del Congreso tenía pensado decidir la suerte de una polémica exención impositiva para los más ricos adoptada en la administración de George W. Bush.

Luego de recorrer 386 kilómetros, el movimiento denominado Ocupar la Autopista se dirigirá a la Casa Blanca para "protestar por los recortes fiscales para los más ricos" y "pelear por el 99% de la población" que no se beneficia de la exención para el 1% más adinerado del país, afirmaron desde la agrupación.

La eliminación de la exención fiscal para los más ricos es una de las medidas cuya implementación se debatía en el supercomité bipartidario, pero era fuertemente resistida por la oposición republicana.

Para llegar a la plaza McPherson, donde acampan los "indignados" de Washington, unos 24 manifestantes partieron el 9 de noviembre del parque Zuccotti, en pleno distrito financiero de Nueva York, con el fin de transmitir su mensaje a los habitantes de las distintas ciudades del recorrido.

De esa manera, caminaron diariamente desde las 9 hasta las 17, pasando por los estados de Nueva Jersey, Pensilvania, Delaware y Maryland, donde recibieron la colaboración de la gente, que los esperó con carteles, los hospedó e incluso les brindó donaciones en dinero.

Agencias DPA, AP, Reuters y ANSA .

Comentá la nota