Aún no hay acuerdo sobre el aumento del boleto de ómnibus

La oposición promovería no trasladar la suba a los usuarios y cubrir ese gasto con subsidios. El oficialismo está predispuesto a llegar a un acuerdo, pero promoverá la idea original del Ejecutivo.
Más allá de que el Concejo Deliberante podría tratar, en la sesión de hoy, el aumento de la tarifa de ómnibus, aún no hay acuerdo sobre el tema.

En tal sentido, el presidente del bloque oficialista Fabián Lliteras (FPV-PJ) dijo que su bancada elaborará un despacho incluyendo la propuesta original del Ejecutivo, que establece una política de subsidios escalonados (ver aparte).

Sin embargo, no descartó aceptar el pedido de varios ediles opositores acerca de establecer una política de subsidios más marcada, con el fin de no trasladar la carga a los usuarios.

"Si bien es cierto que se le está exigiendo al Ejecutivo que haga un nuevo esfuerzo para otorgar un mayor subsidio, hay que tener en cuenta que la obligación del municipio no es sólo el transporte público.

"El dinero para los subsidios viene de otras partidas y si se hace un esfuerzo para aportar mayor cantidad de dinero, no se podrán cumplir con otras expectativas planteadas en el presupuesto general", subrayó Lliteras.

Comentó, además, que el subsidio original propuesto por el Ejecutivo demanda la erogación de unos 3,8 millones de pesos, mientras que las alternativas promovidas por la oposición implicarían un millón más de gastos.

"No es inviable hacer un mejoramiento en el subsidio, teniendo en cuenta al usuario que es el que sufre las consecuencias", dijo Lliteras.

¿Sólo a las que cumplen?

La oposición también pretende supeditar el aumento de la tarifa a las líneas que ofrecen un buen servicio, principalmente, en cuanto al cumplimiento de las frecuencias.

"Hay un consenso general de que la política de subsidios sea no entregarlos a las líneas que no cumplan con las frecuencias. Esa es la discusión. Estamos tratando de consensuar cómo diagramar esa estructura, teniendo en cuenta que es un tema dificultoso, en cuanto a lo legal", dijo Lliteras.

En la propuesta del Ejecutivo no se incluyó ninguna cláusula que supedite el aumento a la calidad del servicio que se brinda.

"Para el Ejecutivo y el oficialismo, la tarifa corre por un carril diferente al de la calidad del servicio. La tarifa está diagramada por un estudio de costos, que es objetivo: en una ecuación se ponen diferentes variables que determinan el costo final", explicó Lliteras.

"Todas las partes son contestes en que hay que aumentar la tarifa y no hay discusión sobre el estudio de costos. El Ejecutivo, en virtud de los incumplimientos de frecuencias, hace un esfuerzo otorgando subsidios para que el traslado al usuario del aumento de la tarifa se dilate en el tiempo", agregó.

Por último, Lliteras expresó que no está establecido la procedencia del dinero para afrontar el subsidio planteado por el Ejecutivo.

"Seguramente será producto de una mayor recaudación. Para el Ejecutivo, hoy es una prioridad que se reacomode el sistema de transporte. De alguna manera, hará el esfuerzo", indicó.

Propuesta de Breitenstein

En caso de aprobarse el proyecto del Ejecutivo, avalado por el intendente Cristian Breitenstein, el boleto habrá aumentado en septiembre a 2,40 pesos (33 por ciento de incremento) aunque los usuarios deberán afrontar el pago de 2,20 pesos (22 por ciento de aumento), porque el resto será compensado con los mencionados subsidios municipales.

Si se aprueba ese esquema, generará en efecto retroactivo al mes de abril, por lo que el municipio tendrá que aportar 20 centavos por cada viaje hecho durante ese mes, con lo que las empresas habrán obtenido dos pesos por cada pasajero transportado.

El mayor impacto del reajuste en los usuarios se producirá a partir de este mes, cuando deban pagar el viaje mínimo 2,10 pesos. Además, la comuna pondrá 10 centavos, con lo que el costo trepará a 2,20 pesos.

En junio y agosto los usuarios continuarán pagando 2,10 pesos, pero el municipio aportará otros 10 centavos por viaje (20 centavos en total), lo que totaliza un costo de 2,30 pesos.

En septiembre los usuarios pagarán 2,20 pesos y la comuna aportará 10 centavos más, lo que hace que el costo del pasaje trepe a un valor definitivo de 2,40 pesos.

Voces opositoras

La mayoría de los concejales opositores se mostró a favor de establecer un sistema que premie con el aumento o los subsidios a las líneas de ómnibus que cumplan, principalmente, con las frecuencias.

No obstante, son varios los proyectos que hasta ayer estaban en elaboración y hoy se revisarán.

El presidente del bloque radical, Carlos Ocaña, adelantó que su bancada presentará hoy un proyecto alternativo al aumento de la tarifa y la política de subsidios del Ejecutivo, pero no adelanto los alcances de la propuesta.

"Estamos definiendo los últimos puntos", dijo en la tarde de ayer.

Esteban Obiol (FPV) sostuvo que, en primer término, las empresas deben cumplir, para luego obtener el incremento.

Raúl Woscoff (Integración Ciudadana) planteó la posibilidad de otorgar un subsidio transitorio, en el marco de un plan de emergencias en el transporte público.

En el plazo que dure el subsidio, las empresas deben acreditar el cumplimiento de todas las pautas y modalidades del pliego de concesión. Sostuvo que, a partir de allí, se debata la recomposición de la tarifa.

Cristina Molina (Unión Pro) expresó que la intención de su bancada es que se brinden subsidios sólo a las líneas que se lo merecen.

Se podría votar el periurbano

La ordenanza que establece un sistema para ir incluyendo tierras ubicadas más allá del camino de circunvalación al ejido urbano de la ciudad, cuyo tratamiento fue incluido en el orden del día, podría ser votada hoy en el recinto.

En tal caso, el oficialismo ya cuenta con el acuerdo general del cuerpo, pero se mantienen diferencias en algunos artículos con los integrantes del bloque de Unión Pro, principalmente.

"El FPV y la UCR hicieron propuestas que consideramos mejoradoras del proyecto original y fueron aceptadas por el consenso del cuerpo. Las posiciones más irreductibles quizás las tengamos con Unión Pro, Integración Ciudadana y 8SGR, que planteaban algunas modificaciones sustanciales, que no fueron aceptadas", dijo Lliteras.

Básicamente, la idea de la concejala Constanza Rivas Godio (Unión Pro) es crear el Consejo de Planificación y Desarrollo Urbano Permanente (COPDUP) --integrado por profesionales de distintas ramas--, que tendría por objetivo generar una opinión técnica no vinculante sobre los proyectos que los privados planteen para conseguir que se incluyan sus terrenos dentro del ejido urbano, hecho que aumentaría el valor de sus tierras.

La discusión de esta propuesta fue lo que generó, la semana pasada, la postergación del tratamiento de esta ordenanza.

"La pretensión es excesiva desde nuestra visión. La política urbana de las comunas es una facultad del Departamento Ejecutivo. La ley provincial 8912 indica que el diseño de las políticas urbanas les corresponden a la autoridad competente, que es la dirección de Planeamiento Urbano del municipio. Lo que se incorporó recientemente es que la asignación de cupos --para ingresar al ejido urbano tierras del periurbano-- deberá ser aprobada por el CD.

"Nosotros entendemos que eso es suficiente para un control. Confiamos en las políticas urbanas que diseñan las oficinas técnicas del municipio, que han tenido suficiente seriedad, durante mucho tiempo. Incluso, en algunos casos, han ido en contra de la voluntad política", resaltó Lliteras.

Finalmente, el edil dijo que en la mañana de hoy van a agotar las instancias para que se pueda obtener el mayor consenso posible.

En este orden, consideró importante destacar que "todos los bloques manifestaron estar de acuerdo con el proyecto, en general".

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