La Uepc está en “alerta y movilización” y realizará asambleas de dos horas el miércoles.
Hay que recordar que mientras las clases comenzarán el mares 28 de febrero, el próximo miércoles se inicia el período de ambientación para 270 mil escolares, y que lo harán en medio de asambleas de “dos horas por turno”, mientras que el jueves y el viernes se realizarán las asambleas de delegados que podrían fijar medidas de fuerza si es que antes no se acuerda el porcentaje del aumento salarial con el Gobierno provincial.
La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (Uepc) ratificó ayer su pedido de incremento entre el 25 y el 28%, mientras que el Gobierno provincial habría insistido en su oferta del 20% en tres o cuatro veces, lo que deja un margen de al menos un 5% que habrá que seguir discutiendo para encontrar una salida que permita iniciar con normalidad el ciclo lectivo. La situación se encuentra estancada entre las afirmaciones de la Provincia que “no hay plata”, y las presiones de los gremios para conseguir un aumento que llegue al menos al 25% anual, en medio de una indignación generalizada por la suba del 100% de las dietas de los senadores y diputados nacionales.
El Sindicato de Empleados Públicos (SEP) espera la oferta del Gobierno, mientras su secretario General fogonea la vuelta a la jornada de siete horas de los empleados estatales, una petición que también significará al Gobierno provincial un mayor desembolso pecuniario. En época de “vacas flacas” es siempre aconsejable mantener una postura más bien conservadora, serviría de reflexión a esta idea de José Pihen.
Otro que atisba las negociaciones es Domingo Ovando de Unión de Personal Superior (UPS) quien solicitó un incremento del 30%, al igual que los trabajadores del Sindicato de Luz y Fuerza que trabajan en la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec).
Con este panorama, los gremios comenzarán de a uno a movilizarse, mientras se desgrana febrero y los tiempos para cobrar el aumento los primeros días de marzo se van desvaneciendo, aunque siempre quede como recurso el de percibir el incremento a través de una planilla adicional. Los tironeos por aumentos en la recta final de las negociaciones entre sindicatos y provincia son un clásico. Una tradición que, felizmente, luego de que desde ambas partes se muestran los dientes, de alguna manera terminan arreglando las cargas.

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