El gobierno bonaerense mantuvo ayer su propuesta y los maestros ratificaron el rechazo por considerarla "insuficiente". La huelga comienza hoy en la Provincia, en el marco de una protesta nacional
Durante el encuentro de ayer funcionarios de la cartera de Economía, Trabajo y Educación de la Provincia explicaron los detalles sobre la oferta que fija un sueldo inicial de 2.860 pesos y la incorporación al básico de 130 pesos, pero sin modificar la masa salarial propuesta con anterioridad y no aceptada por los sindicatos.
Tampoco hubo respuesta positiva a la anulación de los topes para el cobro de las asignaciones familiares, otra de las reivindicaciones que reclaman desde los sindicatos. En este marco, los gremios reafirmaron el paro por 48 horas que comienza hoy en todas las escuelas bonaerenses, a pesar de la amenaza del Ministerio de Trabajo, que aseguró que descontará los días de huelga de los sueldos a los educadores que se plieguen a la medida.
Diferentes sintonías
“Nosotros reconocemos la legitimidad del reclamo de recomposición salarial, como también el derecho a adoptar medidas de fuerza, pero tenemos que destacar que las consideramos prematuras, inoportunas y excesivas”, aseguró el titular de la cartera laboral, Oscar Cuartango.
Además, en relación al rechazo a la propuesta del gobierno provincial, sostuvo que “a veces hay que conformarse con lo posible y no lo deseable. Nosotros vamos a hacer la oferta mejor que sea susceptible de ser pagada en el marco de las condiciones macroeconómicas y presupuestarias”.
Del otro lado, los representantes docentes aseguraron que están “abiertos al diálogo. Esperamos una nueva convocatoria, pero con una propuesta digna de ser considerada, convencidos de que el salario es una de las variables fundamentales, no la única, que incide en una educación de calidad”.
Los gremios reclaman un mínimo salarial de 3.100 pesos en 2012 para el cargo más bajo. La nueva oferta del gobierno bonaerense fue rechazada porque, entre otras cosas, los maestros consideran que “achata la pirámide salarial, al ubicar el sueldo de un educador que recién se inicia en la carrera muy cercano al que percibe quien tiene 25 años de antigüedad”.
Según aseguraron desde el Ministerio de Trabajo, se realizarán nuevos llamados a los gremios para seguir negociando. Mientras tanto, las clases siguen en espera para comenzar plenamente.
Una marcha por los dichos de Cristina
El paro decretado para hoy por los cinco gremios con representación nacional promete un alto acatamiento, al igual que la movilización que se realizará al Ministerio de Educación de la Nación. El repudio a las declaraciones de Cristina Kirchner, quien aseguró livianamente que los docentes “trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones”, generó un amplio rechazo en el sector.
La huelga contará con la adhesión de sindicatos locales como los docentes de las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz, Catamarca, Jujuy, Santiago del Estero, Entre Ríos, Santa Fe, Misiones y Chubut.
Sileoni justificó clausura de paritaria
Ante las críticas de los gremios docentes, que acusan al ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, de “clausurar unilateralmente” la discusión paritaria nacional, el titular de la cartera educativa respondió que dicha negociación sólo establece el sueldo inicial, a fin de que “ningún docente esté por debajo de ello”, y aseguró que “no podemos moverlo” porque afectaría las negociaciones jurisdiccionales.
El funcionario estimó que la actitud de los representantes sindicales “no toma en cuenta la marcha de la economía” global, porque “esa mejora se da en el contexto de la situación de países centrales que recortan sueldos y cesantean docentes”.
Stolbizer apoya a los docentes
La referente de la mesa nacional del Frente Amplio Progresista (FAP), Margarita Stolbizer, aseguró que “cuando el ajuste tiene cara de docente, lo que gobierna no es progresismo”, y criticó al Gobierno recalcando que “destinar presupuesto a Fútbol para Todos y no tener recursos para los maestros, además de ningunearlos en su rol social y profesional, atenta contra toda posibilidad de construir un país de nuevas generaciones con capacidad y formación, en igualdad de oportunidades”.
“¿Qué respeto podemos pretender de los alumnos hacia sus maestros si es nada menos que la propia Presidenta de la Nación (Cristina Fernández) la que desvaloriza el trabajo cotidiano en la escuela pública?”, sentenció Stolbizer.
EN FOCO
Se profundiza la fractura educativa
No cabe ninguna duda de que los docentes merecen un sueldo digno, por la importante función que cumplen en la sociedad. Y por eso deben ser atendidos debidamente sus reclamos de aumento salarial. Pero la discusión no puede encerrarse solamente dentro de ese parámetro, ya que está en juego nada más y nada menos que la formación de millones de niños y adolescentes que asisten a la escuela pública en sus distintos niveles.
De poco y nada sirve increpar a los maestros, como lo hizo la semana pasada la presidenta Cristina Kirchner, acusándolos de trabajar cuatro horas y de tener tres meses de vacaciones. En realidad, en lugar de bravuconadas, el Gobierno nacional debería estar buscando soluciones. Y más cuando la administración K es la principal responsable por haber dilatado al máximo el comienzo de las reuniones paritarias, al punto que las negociaciones recién comenzaron pocos días antes del inicio del ciclo lectivo.
Además, en los últimos años, desde el Gobierno K nunca se planteó una agenda de temas que trascendieran las cuestiones salariales y que apuntaran a elevar el nivel de la educación que se imparte en las escuelas públicas que, en algunos casos, ha relegado el rol de lugar de excelencia para la transmisión del saber para convertirse en un lugar al que los chicos solamente concurren para poder acceder a un plato de comida. Tampoco se conoce ninguna propuesta del kirchnerismo que apunte a mejorar el nivel de los docentes mediante capacitaciones permanentes y seguimientos sistemáticos que permitan conocer, con exactitud, su evolución y desempeño. En ese sentido, de poco sirve distribuir netbooks de forma discrecional, financiadas con fondos jubilatorios (Anses), si ello no va acompañado de mejoras sustanciales en el proceso de aprendizaje de los alumnos, que permitan evitar que la mayoría de los estudiantes que egresan del secundario sigan fracasando cuando comienzan una carrera universitaria.
En ese sentido, si son ciertos los datos sobre los elevados niveles de ausentismo dentro del sistema educativo que dio la Presidenta, también cabe preguntarse qué hizo el Gobierno, en los últimos años, para evitar la situación. ¿Recién ahora se dieron cuenta de que existen los abusos con las licencias? ¿O se trató de una simple chicana para que, luego de que se alcance un acuerdo en la paritaria, nada cambie y miles de chicos sigan perdiendo días de clases porque faltan sus maestros?




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