Advirtieron que la suspensión de la medida de fuerza es un gesto de buena voluntad y reclamaron el inicio de la discusión paritaria. Apuntaron a Metrovías y al gobierno de la Ciudad por boicotear la posibilidad de un entendimiento.
Rodolfo González Arzac
Los metrodelegados y Metrovías llegaron a un acuerdo, junto a la UTA como portadora de la personería gremial, para poner fin a diez días de paro en los subterráneos de la Ciudad de Buenos Aires. El documento no es otra cosa que una tregua. La Asociación Gremial de Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP) todavía no consiguió sentarse a negociar la paritaria salarial, algo que reclama desde hace meses y que generó la protesta de los trabajadores de Metrovías. Los papeles se homologaron en el gobierno porteño cerca de las 9:30, de la noche. Hoy el servicio de trenes funcionará con normalidad.
"Se firmó el acuerdo. Todos queremos llegar a casa. Felicitaciones a todos los compañeros. Gracias, a todos. Unidad, Solidaridad, Dignidad", escribió Roberto Pianelli, secretario general del sindicato, poco después de las 10 de la noche, recién salido de la oficina porteña. Poco después, en la sede del sindicato, Pianelli, en primer lugar, aclaró que lamentaron tener que "resolver nuestros derechos dejando a los usuarios sin subte por diez días".
El comunicado de AGTSyP también pidió "disculpas al conjunto de usuarios del subte y otros medios de transporte que resultaron perjudicados por la medida que nos vimos en la obligacion de llevar a cabo y que hoy, luego de ser evaluada la propuesta y votada por el conjunto de trabajadores, ha quedado suspendida, mientras continuamos las negociaciones paritarias que se encuentran vencidas desde el 28 de febrero pasado".
Los metrodelegados firmaron mejoras en las condiciones de trabajo, modificaciones en el régimen de licencias y un reordenamiento en los niveles salariales. El acuerdo alcanzado es muy similar al que ya se había llegado el viernes pasado. Pero ese día no pudo ser rubricado porque, según denunciaron los dirigentes de la AGTSyP, "una mano negra" se encargó de boicotear. Desde entonces, los metrodelegados se mostraron a la espera de un llamado de la empresa para destrabar el conflicto. "La idea es salir rápido del conflicto", repitieron en los últimos días. Y apuntaron contra Mauricio Macri como culpable de la falta de resolución.
"La empresa Metrovías, el jefe del gobierno porteño y Juan Pablo Piccardo (de SBASE) se dedicaron a acusarnos de cualquier barbaridad", se quejó Pianelli. Y los acusó de "viajar a Europa, tener institutrices y viajar en autos con chofer". El único reconocimiento del metrodelegado fue para el personal de la Subsecretaría de Trabajo que trató de llevar a buen puerto la discusión.
Las negociaciones fueron largas y se extendieron todo el día. Los más de 3000 trabajadores del subte discutieron en asambleas los avances y debatieron si era suficiente para terminar con la medida de fuerza. La gran mayoría aceptó levantar la protesta. En el análisis pesó el hecho de que la huelga había cumplido con creces con una necesidad: una demostración de fuerza a la empresa, a la UTA, y a los gobiernos nacional y porteño ante un escenario impredecible.
El acuerdo fue definido como "provisorio" por los representantes de los trabajadores y como un gesto hacia los usuarios. "Conseguimos migajas", subrayó Pianelli. Todo se firmó horas después de que el fiscal porteño Federico Villalba Díaz le pidiera a la jueza Patricia López Vergara la "intervención de la fuerza pública que corresponda" para que se restablezca el funcionamiento del transporte público.
Porque el mar de fondo del conflicto, más allá de las discusiones salariales que pronto resurgirán, sigue ahí: el gobierno de la Ciudad no acepta el traspaso del servicio de subterráneos al que había accedido en enero de este año. El jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, confirmó la posición ayer mismo cuando volvió a simplificar el problema como un intento de la presidenta por "acallar a los porteños". Durante el fin de semana, además, las dos administraciones discutieron el caso a través de dos spots (uno televisivo, el otro difundido por Internet).
"Volvemos a partir de ahora a nuestras tareas, orgullosos como trabajadores del compromiso con la defensa de nuestros derechos demostrada cotidianamente por nuestros compañeros en cada cabecera y agradecemos a todas las organizaciones que nos han acompañado y han sido solidarias con esta lucha", comunicaron los voceros de los metrodelegados.
Hoy, por otra parte, cuando se normalice el transporte se verá qué masificación consiguió en los usuarios una propuesta que circula desde la semana pasada por las redes sociales: no pagar boleto la misma cantidad de días que el subte estuvo sin funcionar. Los metrodelegados ya adelantaron su posición: ellos no se van a encargar de hacer ningún control.
"Macri hoy está y mañana no sé. Metrovías hoy está y mañana no sé. Los únicos que vamos a seguir acá somos nosotros, los trabajadores, y los usuarios", señaló Pianelli. Y recordó que su gremio va a dar pelea para obtener salarios dignos y para que los usuarios puedan acceder a un servicio seguro. «
Críticas a Clarín
Los dirigentes de Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro agradecieron el trabajo de la prensa durante el largo conflicto que suspendió el servicio de subte por diez días. Sin embargo, Roberto Pianelli señaló como una excepción al Grupo Clarín.
Recordó que durante el día, un movilero del canal de cable Todo Noticias (TN) le reclamó haber tenido de rehén a los usuarios. “Quiero señalar el desprecio de TN, del grupo monopólico, que nunca habló en estos días de la empresa Metrovías y se dedicó a blindar a Macri”, criticó Pianelli. “Como lo hicieron durante toda su historia”, recordó el dirigente gremial, visiblemente molesto por la cobertura de los medios que integran el Grupo Clarín.


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