La UE, sin acuerdo para salvar a Grecia

Una cumbre convocada de urgencia para analizar otro rescate fracasó por las divergencias sobre la participación del sector privado

PARIS.- Europa entró ayer en un dramático forcejeo político, técnico y financiero para definir un segundo plan de rescate para Grecia, que contempla una ayuda de 130.000 a 173.000 millones de dólares.

La reunión de ministros de Economía y Finanzas de los 17 países de la zona euro (Ecofin) fracasó ayer en sus intentos de salvar a Grecia de un inminente default, debido a las profundas divergencias que subsisten sobre la participación del sector privado -como lo exige Alemania- y la forma semántica que tendrá el acuerdo final. El Ecofin volverá a reunirse el domingo en Luxemburgo para afinar un plan que consideran "al alcance de la mano".

Mientras tanto, las agencias de evaluación de riesgo crediticio siguen apostando a la bancarrota griega. La reunión del Ecofin se produjo, en efecto, un día después de que la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's (S&P) redujera drásticamente la nota de solvencia de Grecia, de "B" a "CCC", porque considera cada vez mayor la posibilidad de que el país caiga en el default (cesación de pagos).

La corrección de S&P transforma a Grecia en el país peor calificado del mundo, detrás de Paquistán ("B-"), Ecuador ("B-") y Venezuela ("BB-"). El objetivo de la reunión de ayer en Bruselas era naturalmente decidir los grandes rasgos del llamado "plan de rescate de Grecia II".

El primer programa de ayuda por 143.700 millones de dólares a la endeudada economía griega, financiado el año pasado por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), no fue suficiente para sacar a Grecia del abismo financiero y ahora es necesario una nueva inyección de capital para evitar el default del país. El tema más candente de la reunión de Bruselas era definir la participación de bancos privados, compañías de seguros y fondos de pensión en este nuevo esfuerzo.

Objeto de profundas divisiones, el proyecto siguió siendo motivo de divergencias entre los 17, que acordaron tomar la decisión final el próximo lunes 20 de junio en Luxemburgo.

El gran desafío de los europeos consiste en aliviar a Grecia del peso enorme de su deuda (casi 350.000 millones de dólares) sin que sea considerada en default por los mercados. Para los directores de bancos centrales europeos es imprescindible evitar el riesgo de default: "De lo contrario, si se toca la deuda y se provoca ese default o un acontecimiento crediticio, habrá que prepararse para financiar integralmente la economía griega", advirtió Christian Noyer, gobernador del Banco de Francia.

Un acontecimiento crediticio significa cualquier acción sobre los empréstitos griegos susceptible de ser considerada como una cesación de pagos, lo que provocaría una degradación abrupta de la nota de las agencias de calificación, una activación de los CDS (contratos de seguros sobre los títulos del Estado) y catastróficas reacciones en cadena, tanto para Grecia como para sus vecinos de la eurozona.

El luxemburgués Jean-Claude Juncker, presidente del Ecofin, afirmó una vez más que "no habría reestructuración total" de la deuda griega que obligue a los acreedores a renunciar a una parte de sus reembolsos. La hipótesis en estudio es, dijo, "una reestructuración suave y voluntaria". La idea, por el momento, sería dar a Atenas más tiempo para los reembolsos.

Para ello hay sobre la mesa dos opciones: cambiar las obligaciones existentes por otras a más largo plazo -como preconiza Alemania- o bien obtener de los acreedores privados la garantía de que cuando sus préstamos lleguen a la fecha de vencimiento, los canjearán por otros del mismo valor (debt roll-over). "Esperamos obtener 36.000 millones de euros para Grecia del sector privado -indicó Didier Reynders, ministro de Finanzas de Bélgica-. Si fuera necesario, ejerceremos una leve presión sobre ese sector."

Participación voluntaria o bajo presión de los acreedores privados es la cuestión que divide a los europeos.

El gran peligro es que, tanto para los economistas como para las agencias de notación, cualquiera sea la fórmula semántica adoptada, se trataría en el fondo de una suspensión de pagos encubierta. Para el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, "las reestructuraciones de deuda deben ser voluntarias". De lo contrario se puede crear un movimiento de desconfianza muy peligroso. La Comisión Europea piensa lo mismo.

Mario Draghi, gobernador del Banco Central de Italia y probable futuro presidente del BCE, también rechazó la posibilidad de una reestructuración de la deuda griega como solución a los graves problemas financieros de ese país.

"Una suspensión [encubierta] de pagos no es la solución para los problemas de base de la crisis de la deuda soberana helena -dijo Draghi en Bruselas-. A menos que haya más dinero sobre la mesa o que se garantice la solvencia de bancos y de deuda, la suspensión de pagos es un procedimiento muy, muy difícil."

Para Draghi, que a los 63 años es el único candidato en pugna para sustituir a Trichet al frente del BCE en octubre próximo, "el remedio sería peor que la enfermedad".

Senadores republicanos, en contra

WASHINGTON (AFP).- Estados Unidos debería oponerse "activa y enérgicamente" a cualquier préstamo para rescatar a la muy endeudada Grecia, dijeron anteayer dos senadores republicanos. En una carta al presidente Barack Obama, los senadores John Cornyn y David Vitter afirmaron que semejante ayuda violaría una disposición de la legislación norteamericana que exige oponerse a préstamos del FMI a países que es improbable que los devuelvan. "Buscamos impedir que el dinero de los contribuyentes sea usado por el FMI para financiar a países extranjeros que tomaron decisiones de gasto irresponsables", dijeron.

LA CARGA GRIEGA

Calificación : las agencias de riesgo evalúan la solvencia con notas que van de AAA a D, que indica que el emisor es insolvente.

CCC : Grecia es el único país del mundo con esta nota, peor que Ecuador (B-), Venezuela (BB-), Albania (B+), Benín (B), Panamá (BBB-) o Surinam (B+).

Perspectiva : la nota de Grecia podría ser rebajada a SD (default selectivo).

Peor que Paquistán : el convulsionado país asiático (B-) tiene mejor nota que Grecia porque la calificadora considera que Islamabad puede recurrir a fondos externos. Respecto de Atenas, no excluye una "próxima" cesación de pagos.

Antecedentes : Ecuador arrancó 2009 con SD, pero en menos de un año subió a B-. Rusia en 2000 pasó de SD a B en cinco meses.

Excluidos : Somalia, Afganistán, Irak y Libia no son evaluados por las calificadoras por falta de "suficiente información".

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