El gobernador de Río Negro, Miguel Saiz, suscribió la semana pasada un Acuerdo Agroalimentario con la empresa estatal china Heilongjiang, que no sólo divide opiniones en la provincia, sino también en el propio gobierno nacional.
El gobernador Saiz celebró el acuerdo y afirmó que "permitirá crear más de 100.000 puestos de trabajo". Aclaró que "no se venderán tierras a China", ya que las hectáreas en cuestión son privadas, no públicas. Por esa razón, la empresa china celebrará contratos con los productores locales para poner en marcha la iniciativa.
Sin embargo, el proyecto tiene fuertes detractores. No sólo el kirchnerismo local y grupos ambientales se oponen, sino que en el Gabinete nacional las opiniones son dispares. En efecto, mientras la Cancillería declaró de interés el acuerdo, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, expresó sus reparos. "Nos parece que es complejo convivir con un estado soberano dentro del nuestro", advirtió Domínguez cuando, en la Cámara de Diputados, instó a los legisladores a aprobar la nueva regulación de la ley de tierras.
Los ambientalistas cuestionan el proyecto por el impacto ambiental que implicarán cultivos distintos en la zona. En tanto, el kirchnerismo y otras fuerzas opositoras locales pusieron en tela de juicio el acuerdo y sospechan de cláusulas no explícitas que beneficiarían a China con facilidades y exenciones impositivas.

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