Acuerdo con empresarios paulistas para potenciar la relación comercial bilateral

Acuerdo con empresarios paulistas para potenciar la relación comercial bilateral
El Gobierno aseguró a empresarios brasileños que los controles no afectarán sus industrias. La FIESP retribuyó con la promesa de aumentar las compras a la Argentina.
El Gobierno le garantizó a los empresarios brasileños que el sistema de declaración anticipada para las importaciones no perjudicará a la industria del socio del Mercosur.

Paulo Skaf, titular de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), la principal central empresaria de lobby brasileña, fue recibido por el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y la ministra de Industria, Débora Giorgi.

En tono conciliador, el titular de la FIESP aseguró que “fue una reunión muy positiva”. Skaf recibió la confirmación de que no habrá perjuicios y, además, “habrá soluciones”. La salida, indicaron fuentes del encuentro, es aumentar las compras a Brasil en la Argentina pero también una mayor adquisición de productos locales en el mercado brasileño.

Sobre este punto, Giorgi le reclamó a Skaf una mayor integración de partes argentinas en el sector automotor brasileño para compensar un déficit bilateral en el rubro autopartista de u$s3.700 millones. Por eso también participó de la reunión el titular de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), Juan Carlos Lascurain, y por la tarde, Skaf visitó una fábrica de autopartes, la de Norberto Taranto en Villa Elisa.

De la reunión participaron los secretarios de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y Comercio Exterior, Beatriz Paglieri. Así, Skaf cumplió con una de sus metas: conocer al mítico Moreno en medio de la puesta en marcha del nuevo sistema de declaración jurada anticipada pero también el requisito paralelo de enviarle mails al secretario de Comercio Interior, adelantando la intención de importar.

El aumento de importaciones de insumos argentinos para la industria naval brasileña también fue analizado en la reunión de la mañana, que duró más de dos horas.

Según consignó Skaf, no se trató el tema de los productos pendientes de liberación por las demoras para aprobar las licencias no automáticas de importación en tomates y choclos en conserva y electrodomésticos de línea blanca.

“Skaf se convenció, por ejemplo, de que existe un conjunto de autopartistas nacionales que están en condiciones de calidad y precio para abastecer al mercado brasileño con productos que ahora Brasil compra a otros países”, aseguró Giorgi.

“Es interesante que Brasil compre más de la Argentina, principalmente en sectores en los que la Argentina tenga la posibilidad de atender la demanda brasileña”, consignó el titular de la federación paulista. Además del caso de la industria naval, Skaf destacó las posibilidades de integración en la industria petrolera.

Brasil, a su vez, tiene un déficit sectorial con el resto del mundo de u$s25.000 millones que puede redirigir hacia la Argentina. La balanza general dejó en 2011 un déficit de u$s4.200 millones para la Argentina, según los datos del INDEC.

El lunes, en tanto, llegará el turno de una reunión entre Paglieri y su par brasileña, Tatiana Prazeres, para analizar las declaraciones de importación y los retrasos en licencias.

INCERTIDUMBRE. Antes de la reunión en el Palacio de Hacienda, Skaf se reunió con una veintena de empresarios de su país en la embajada brasileña en Buenos Aires para analizar las condiciones en las que están trabajando en la Argentina. “La mayor preocupación de los empresarios es que ninguno sabe cómo funcionarán las medidas. Hay un clima de incertidumbre”, evaluó el titular de la Cámara de Comercio argentino brasileña, José Rodríguez Aparicio.

“Varias empresas están importando bienes de capital para aumentar su producción aquí y tienen dificultades. Es necesario esperar algunos días para ver cómo funcionan las nuevas medidas”, agregó después de la reunión en la embajada con los representantes de Petrobras, Vale, Gerdau, Itaú, Banco do Brasil, GM, Odebrecht, Andrade Gutiérrez, Camargo Correa y JBS.

En un día, la AFIP liberó el 14% de las importaciones

En el primer día de funcionamiento del nuevo sistema de “ventanilla única”, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) aprobó el 14% de las declaraciones juradas anticipadas de importación.

Sobre las 3.228 presentaciones que se hicieron en la primera jornada, se aprobaron como casos resueltos 446 declaraciones, el 13,8% del total.

Las órdenes ingresadas en el sistema representaron u$s438 millones y las aprobadas ascendieron a u$s11,3 millones. Así en monto la proporción aprobada fue menor, de sólo el 2,58%, lo que marca que las importaciones más chicas fueron las que tuvieron el visto bueno aduanero.

Las declaraciones, que abarcaron partes y piezas para el sector automotor, máquinas y equipos para la industria y componentes electrónicos, fueron realizadas por 1.295 importadores, según detalló en un comunicado la Cámara de Importadores (CIRA).

Para analizar cada declaración, la AFIP se podrá tomar un máximo de 72 horas. A pesar de la baja tasa de aprobaciones, los importadores destacaron que el sistema “funcionó muy fluidamente durante todo el día, al punto de haber permitido procesar una importante cantidad de presentaciones, equivalentes a niveles promedio de destinaciones aduaneras de días de profusa actividad”.

Skaf reconoció que el problema es la mayor participación de China y el sudeste Asiático

La preocupación de los industriales brasileños tiene una explicación que excede los roces con la Argentina: la mayor participación de las exportaciones Chinas y del Sudeste asiático en su mercado interno y en el Mercosur.

En ese sentido, la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (FIESP) y la Confederación Nacional de Industrias (CNI) de Brasil aseguraron que el principal socio comercial perdió exportaciones por u$s700 millones a la Argentina a manos de China en el último año.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, en 2011, las compras a Brasil llegaron a u$s21.944 millones, el 29,7% del total de lo importado por Argentina. Durante el 2010, las compras a Brasil ascendieron a u$s17.945 millones, lo que representó casi el 32% de lo que la Argentina adquirió del exterior. Del otro lado, las importaciones de productos chinos pasaron del 13,5% en 2010 al 14,35% en 2011.

Por otra parte, las importaciones de productos argentinos en Brasil pasaron de representar el 8% del total de lo que el socio compraba al exterior en 2010 hasta el 7,5% en 2011. Las compras a China en el mercado brasileño crecieron, en cambio, del 14,1% al 14,5% según los datos del ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior de Brasil.

En tanto, la ministra de Industria, Débora Giorgi resaltó ayer que "ambos gobiernos deben intervenir decididamente en muchos casos". Y como ejemplo puso al sector automotriz, que según la ministra "se maneja con decisiones que se toman en las casas matrices fuera del ámbito del Mercosur y que no se corresponden con los intereses de los gobiernos locales".

La ministra explicó que "ante un escenario de sobreoferta de productos y potencial competencia desleal, las presidentas Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff están exigiendo mayor contenido regional de autopartes y piezas, con más agregación de valor y permitiendo el desarrollo de proveedores nacionales con mayor contenido tecnológico".

Para los industriales brasileños, que esperan medidas para promover sus exportaciones, los resultados de la balanza comercial de enero fueron preocupantes.

En medio de un contexto de apreciación del real, el déficit brasileño con el mundo en enero fue de u$s1.300 millones, el peor para ese mes desde 1973, según destacaron los empresarios paulistas, quienes aprovecharon para reclamar al Gobierno de Brasil para que tome medidas para fomentar la competitividad.

"Esos números comprueban el relajo del gobierno brasileño con el sector productivo del país", cuestionó Skaf en una dura nota dirigida a Dilma Rousseff.

"Estamos delante de una situación muy grave que puede comprometer nuestra capacidad para generar riqueza y empleo. El Gobierno no puede quedarse parado y limitarse a lo discursivo", evaluaron los empresarios paulistas.

"Hace meses que estamos alertando por un problema de avalancha de importados, que afecta severamente a nuestra industria. Brasil no puede esperar más y es preciso generar medidas para la producción nacional", agregó el titular de la FIESP.

Comentá la nota