Durante la primera reunión convocada por las nuevas autoridades de la Unión Cívica Radical (UCR), que contó con la participación de la mayoría de las líneas internas, los dirigentes boinablancas coincidieron en la necesidad de articular un discurso único respecto a los planteos que se realicen –en calidad de oposición- al Gobierno kirchnerista. Y la Convención Provincial de la UCR quedó firme para el próximo viernes 10 del corriente.
Para esto, se propone que los diputados, senadores, concejales e intendentes de extracción radical aúnen posturas sobre las distintas problemáticas que afecta a la sociedad.
También se habló de los cargos legislativos que se pondrán en juego en 2013. “Hay que conservar los espacios de los senadores que tenemos”, subrayó Horacio Pernasetti sin rodeos. Para esto, el dirigente propuso la organicidad partidaria y dejar de lado las rencillas internas.
Es que la oposición, en el único lugar que conserva la mayoría simple es en la Cámara alta provincial, donde aventaja al oficialismo por 10 (FCS) contra 6 (FV).
Penasetti también dijo que el partido no puede tener posturas contrarias a los reclamos de la sociedad, para lo que dio como ejemplo la reciente votación del Concejo Deliberante capitalino, donde los ediles radicales terminaron avalando la propuesta del kirchnerismo respecto de la millonaria deuda que mantiene Supercanal con el municipio.
Por otra parte, los sectores minoritarios de la UCR, pese a ratificar su acompañamiento al partido, volvieron a criticar la proscripción de las líneas díscolas durante la frustrada elección interna. Renato Gigantino dijo que la nueva conducción se “legitimará” con sus acciones, para lo que deberá hacer méritos. Y desde la CPR, Hugo de la Quintana, recordó que hubo sectores “pícaros” que excluyeron a las minorías de la contienda para "achicar" el partido, por lo que reclamaron "igualdad".
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