En un juicio abreviado, las partes resolvieron el proceso iniciado tiempo atrás. El condenado es cuñado de la víctima, que decidió denunciarlo.
Un hombre fue condenado a seis años de prisión tras haber sido encontrado culpable de abusar sexualmente de su cuñada, quien al momento de sufrir las agresiones era menor de edad. La víctima fue amenazada en reiteradas oportunidades por lo que tenía temor de denunciar a su agresor. El juicio iba a realizarse en tres audiencias pero en la primera, que se concretó ayer, las partes acordaron que se llevara a cabo un juicio abreviado.
Según lo expuesto por la querella, a cargo de Marcelo Hertzriken Velasco, los abusos comenzaron entre 1996 y 1997 cuando la víctima tenía cerca de 7 años.
En un primer momento, el acusado, aprovechando su vínculo familiar, comenzó tocándola para luego abusar de ella sexualmente. El condenado habría abusado de la menor desde el inicio de la relación con su hermana.
El disparador para que la víctima denunciara la situación fue una discusión familiar ocurrida en enero de 2009. Hacía 12 años que era víctima de abuso sexual y hasta ese momento no se animó a contar la situación ya que, según explicó, el hombre la había amenazado a ella y a su familia.
Los abusos fueron reiterados. Por lo general, el acusado creaba situaciones para quedarse solo con la adolescente. Según expresó la querella en la elevación a juicio, el agresor la seguía y en ocasiones aprovechaba cuando algún familiar le pedía que fuera a comprar a un mercado de la zona.
La mayoría de los abusos los cometió en la casa de la víctima pero también aprovechó viajes familiares. Otro de los lugares elegidos por el imputado fue el Parque Norte, ubicado en Esquiú y Esmeralda. Con la excusa de ir a alquilar una película, sacaba a la adolescente de su casa y luego la llevaba hasta el parque, donde bajo amenazas abusaba de ella. Los últimos vejámenes ocurrieron en diciembre de 2008.
Lo particular del caso es que la víctima apenas cumplió 18 años solicitó ser querellante en la causa. Llamó la atención su valiente decisión ya que por temor a represalias o por las mismas consecuencias psicológicas no suelen en la mayoría de los casos iniciar acciones penales y la denuncia es impulsada por los padres o familiares.
El juicio comenzó ayer y se estimaba desarrollar a lo largo de tres audiencias. Pero las partes acordaron realizar un proceso abreviado. Esto implica que el acusado debe admitir la imputación y la pena de prisión. Fue así que sin oposición de la Cámara en lo Criminal Segunda, integrada por César Gutiérrez Elcarás, Pablo Repetto y Guillermo Baquero Lazcano, sentenciaron al imputado a la pena de seis años.
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