A raíz de la Guerra del Opio (1838-1842), China debió ceder a Inglaterra la isla de Hong-kong y factorías en Shanghái y Cantón. Esta guerra tuvo su origen en la prohibición por parte del milenario Imperio Celeste de permitir la libertad de comercio y drogas que querían imponer los británicos a través de los ríos interiores.
Fueron horas de lucha heroica, contábamos con muy pocos medios contra la artillería de esas escuadras poderosas. Y cuando consiguieron romper las cadenas y pasar se encontraron que solo eran dueños del río, porque a lo largo del Paraná, los criollos retiraban los animales y cualquier cosa que sirviera para alimentarse. Cuando intentaban desembarcar eran derrotados. Fueron siete meses de hambre y bajas, no pudiendo vender sus productos ni las drogas que traían.
La rendición incondicional y los veintiún cañonazos en desagravio a la Bandera Nacional sellaron la más grande derrota de la historia, pese a la absoluta superioridad de la flota invasora.
Es oportuno recordar que desde ese día se conmemora el Día de la Soberanía Nacional, esto es, la decisión de todo un pueblo de ser una Nación Libre, Justa y Soberana. Esto es la Nación Argentina.
La “Federación Gaucha de San Luis ”y “Comisión de afirmación de la Soberanía Nacional” organizan los actos centrales este domingo 20 de noviembre:
11.00: Santa Misa- Iglesia Catedral
12.00: Descubrimiento Placa Recordatoria en Monolito Plaza Pringles frente a la iglesia.
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