En el mismo se izó una bandera que servirá como guía del actuar de la fuerza.
En primera instancia, se procedió al izamiento de la Bandera nacional, posteriormente el obispo auxiliar, Ariel Torrado Mosconi realizó la bendición religiosa, oportunidad en la que recordó que “debemos tener fe, en que esta Bandera celeste y blanca nos guíe hacia el mejor camino para que, de esta manera, la Nación sea grande”. Asimismo solicitó: “Pidamos al Señor que continúe alimentando nuestra joven democracia para así ser ciudadanos libres y justos y esto será posible en la medida en que los argentinos estemos unidos”.
Acto seguido, el comandante general Zaracho hizo uso de la palabra, por lo que explicó que “este Bicentenario nos invita a reflexionar acerca de muchos aspectos para poder comenzar una nueva etapa, darnos una nueva oportunidad”.
En este sentido, comentó además que los gendarmes de Santiago del Estero “quisimos hoy, en el último día que la Patria tiene 199 años, hacer una reflexión para que mañana con sus dos siglos de vida como Nación no perdamos tiempo en coordinaciones vanas y comencemos desde el primer minuto a generar el cambio que nuestra Patria espera”. Agregó: “Por eso quisimos izar una Bandera grande, que sea vista desde cualquier lugar de este sector de la ciudad y se convierta en guía y señal del lugar hacia donde queremos ir, teniéndola siempre presente como supervisora de nuestro diario acontecer”.
Por otro lado, Nilda Pacheco, invitada de la ciudad de Añatuya, agradeció a los “centinelas y guardianes del orden nacional por representar de manera digna y orgullosa esta Patria que tantas alegrías nos ha brindado desde sus orígenes, festejando en esta oportunidad 200 años de libertad, libertad que gente como ustedes logró conseguir siguiendo un ideal de paz, prosperidad y justicia para su pueblo”.
El acto culminó con el tradicional chocolate.


Comentá la nota