San Juan. - “El mejor homenaje que le podemos hacer a Néstor es continuar y profundizar esta Argentina que él soño, por la que combatió, luchó, por la que fue atacado y agraviado”, aseguró ayer la presidenta Cristina Fernández durante el acto de inauguración en Albardón de la escuela número 1.000 construída desde el año 2003 a la fecha y que lleva el nombre de “Presidente Néstor Carlos Kirchner”.
Emoción y alegría
Con una tardanza de casi dos horas del horario previsto, la comitiva presidencial y gobernador José Luis Gioja arribaron a la localidad de Campo Afuera, departamento de Albardón, en dos helicópteros procedentes del aeropuerto provincial de Las Chacritas.
Pero desde primeras horas de la mañana, gran cantidad de gente proveniente de todos los rincones de la provincia ingresó caminando, en micros y en automóviles particulares al predio donde se encuentra el nuevo establecimiento escolar para participar del acto.
Cinco minutos antes de la una de la tarde, la presidenta, escoltada por el gobernador Gioja, ingresó a la escuela, donde fue recibida por alumnos e integrantes del plantel docente, y recorrió las instalaciones de este establecimiento de más de INUGURACION_esc_N.K--LV_561.300 metros cubiertos cuyo costo total ronda el millón de dólares.
Luego de la recorrida, Cristina y Gioja subieron al escenario montado para la ocasión y en donde ya se ubicaban los legisladores nacionales por San Juan, miembros del gabinete provincial, diputados provinciales y ministros de la Corte de Justicia local.
Frente al escenario, se ubicaban cuatro grandes pantallas que le permitían observar a la presidenta y sus acompañantes, por teleconferencia, la inauguración de otros cuatro establecimientos escolares en Calingasta, las provincias de Santiago del Estero y Córdoba y la ciudad bonaerense de Cañuelas.
En el centro de la mesa de honor montada sobre el escenario y escoltada a derecha e izquierda por el gobernador Gioja y la intendenta de Albardón, Cristina López de Abarca, la presidenta intentaba disipar el fuerte calor reinante con un abanico de tela negra.
Luego de que se entonara el himno nacional y que Cristina recibiera algunos presentes, comenzó la teleconferencia con el gobernador Gerardo Zamora, desde la localidad santiagueña de Sumampa, quien inauguraba una escuela técnica junto al ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni. A continuación, desde Córdoba, el gobernador Juan Schiaretti y la ministra de Acción Social Alicia Kircher inauguraron otra escuela en las cercanías de Campo de la Rivera, un centro clandestino de detención de la dictadura que ahora pasará a ser el museo de la memoria de la ciudad mediterránea.
La siguiente teleconferencia fue con el gobernador bonaerense Daniel Scioli, inaugurando un tercer establecimiento junto al ministro de Economía Amado Bodou, quien destacó que “mientras en 2003 el 5 por ciento del PBI iba al pago de deuda externa y apenas el 2 por ciento a Educación, en el presupuesto de 2011 establecimos sólo el 2 por ciento al pago de deuda y un 6,47 por ciento para Educación”, lo que luego ratificaría Cristina en su discurso. La última teleconferencia fue con el intendente Robert Garcés desde el departamento de Calingasta.
Desde la tribuna, los miles de sanjuaninos que se dieron cita para el acto aplaudieron entusiastas cada intervención, acompañándola con gritos de “¡Fuerza Cristina!” y “¡Gracias Presidenta!”, mientras los sectores más politizados cercanos al escenario entonaban estribillos partidarios y agitaban banderas y pancartas. Las más destacadas eran las de la Juventud Peronista, la Corriente de Liberación Nacional (Kolina), la Corriente Nacional Martín Fierro y las de una comitiva de La Cámpora venida de Mendoza.
Tras las teleconferencias, la Presidenta entregó a alumnos de escuelas secundarias las netbooks del plan “Conectar”, dSanJuan001_83121e las que se repartirán 2.669 en todo el territorio de la provincia. Además, entregó a sus felices propietarios las llaves de los últimos cuatro barrios construídos en San Juan a través del Instituto Provincial de la Vivienda mediante planes nacionales.
A la hora de los discursos, el primero en tomar la palabra fue el gobernador Gioja, en un discurso tan lleno de definiciones políticas como de sinceras palabras de afecto y agradecimiento para con el fallecido ex presidente y la actual mandataria.
Emocionada, cuando terminó su discurso Cristina abrazó al “Flaco Gioja”, como lo llamó un par de veces durante su posterior alocución.
“Desde esta escuela número 1.000, que lleva su nombre, quiero convocar a los argentinos todos a trabajar, como lo hacia él todo el día, sin descanso, sin pensar en su salud, sin pensar en lo que le hacía bien a él sino a todos”. Con estas palabras, la Presidenta se dirigió a la multitud que acompañó su discurso agitando banderas argentinas y entonando cánticos de apoyo.
En el final, Cristina bajó del escenario y custodiada por Gioja se acercó a saludar a parte del público que se hallaba ubicado en las primeras filas para luego dirigirse en un vehículo hasta el helicóptero que la trasladaría nuevamente al aeropuerto con destino a Buenos Aires.






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