Actividades vinculan la educación con el sistema productivo

La institución Colectivo “Juana Azurduy” coordinó un taller de formación para el trabajo junto a la Secundaria N° 1 en el barrio Evita de nuestra ciudad.
Esta entidad trabajó en una propuesta para adolescentes estudiantes de la Secundaria N° 1 de Junín, planteándose en forma conjunta con el establecimiento educativo la posibilidad de abordar -a lo largo de un ciclo de talleres- la formación para el trabajo, desde donde acompañar al adolescente en el proceso de búsqueda y elecciones, y su elaboración creativa de un proyecto vocacional-ocupacional.

Virginia González, presidenta de la asociación civil, comentó que “esta temática surge a partir de que nos planteamos en nuestra organización, que la oferta educativa requiere desarrollar una enseñanza actualizada con el sistema productivo y laboral vigente, donde es preciso instituir una cultura de la producción y el trabajo, fundada en el modelo productivo argentino que conduce cambios profundos en la economía, donde la información desempeña un destacado papel”.

Alternativas en la formación

Puso de relieve González que “en contextos del tejido de barrios periféricos, con particularidades en su composición social, familiar y económica, la propuesta educativa de los talleres pretende proporcionar alternativas formativas que permitan a los jóvenes descubrir otros ámbitos y áreas de capacitación a través de metodología de educación popular”.

“Desde una mirada preventiva la formación y orientación vocacional que se lleva adelante desde las instituciones educativas brinda al adolescente un amplio aprendizaje sobre qué decidir, quién ser, qué hacer, a elegir vocacionalmente una ocupación y a utilizar creativamente el tiempo libre, resultando el ámbito educativo un medio facilitador. Sin embargo sabemos, que la elección ocupacional sufre las presiones no sólo subjetivas y familiares sino las que proceden del ámbito escolar y de las propuestas culturales y sociales que se presentan a los estudiantes”, expresó.

La tarea de los adolescentes es la de plasmar un proyecto identificatorio bajo coordenadas sociales y culturales específicas, ni mejores ni peores que las de otras épocas, pero sin duda, diferentes.

Los talleres centraron su labor en darle particular importancia al proyecto que pueda elaborar el adolescente ya que se trata de una dimensión necesaria para desprenderse de las propuestas dadas de antemano y crear un proyecto de pertenencia en el que podrá inventar nuevas alternativas”.

Los nuevos desafíos

Mariana Leiva -psicóloga-, Carla Garbe -abogada- y Hugo Pizzelli -analista de sistemas- integrantes de Colectivo Juana Azurduy, expresaron “hace tan sólo unos pocos años el punto de partida de un futuro estaba tan anticipado que quedaba poco margen para un proyecto propio. En la actualidad, la búsqueda está mucho más permitida, los mandatos previos han caducado”.

El trabajo en los talleres consistió principalmente en acompañar el aprendizaje del adolescente sobre sí mismo y sobre la realidad ocupacional, brindándoles un contexto de reflexión y actividades que dan espacio y tiempo para replantear sus conflictos, la crisis de identidad y de ideales, las problemáticas sociales, educativas y laborales y el nuevo comienzo.

“Asimismo –siguió comentando Virginia González- nos propusimos capacitarlos para la búsqueda de empleo, derechos y responsabilidades en materia laboral, instrucción en habilidades para la comunicación y las tecnologías, capacidades de negociación en la población adolescente y joven que sale en busca de un empleo, fortalecimiento de la autoestima y autonomía, información referida al mundo laboral y ocupacional, sobre la realidad sociocultural, los mandatos y expectativas familiares y sociales respecto del adolescente, y el aprendizaje de los jóvenes sobre sí mismos y sobre la realidad productiva y laboral local”.

Para cerrar Virginia González refirió, “el eje principal se enfoca en posibilitar en el ámbito educativo, herramientas y recursos para que el adolescente pueda construir un proyecto personal de inserción social, en un tiempo en el que somos protagonistas de un sistema educativo que ha dado muestras de avances enormes no sólo en términos de la legislación vigente, sino también en las nuevas y mejores prácticas que se concretan en nuestras escuelas secundarias, y aún cuando nos falta recorrido por hacer, entendemos que tanto desde el ámbito educativo formal como desde el entramado institucional de la sociedad civil es posible hacer aportes para perfeccionar propuestas colectivas donde seamos cada vez más los actores que pensemos la adolescencia y la juventud con perspectivas de un desarrollo profundo”

El cierre de los talleres se concretó a través de una lección paseo donde los adolescentes hicieron una aproximación a la actividad bancaria formal.

Se gestionó el ingreso a un Banco proyectando afianzar a los jóvenes en su recorrido laboral y en su autonomía al desempeñarse en un futuro trabajo donde podrán ser usuarios de beneficios bancarios.

Esta visita fue articulada con la Comisión de Asociados del Banco Credicoop, una jornada donde Fernando Alisio -Gerente de la Filial Junín del Credicoop- y Pablo Palioff -Pte. de la Comisión-, compartieron la actividad junto a los jóvenes, docentes del EOE y coordinadores del taller de Colectivo “Juana Azurduy”.

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