La actividad inmobiliaria cayó un 65 por ciento durante este año

Así lo afirmó Eduardo Aliendo, delegado de la cámara que agrupa a las empresas del sector. La cifra corresponde a la venta de inmuebles usados. También hay escasez de propiedades en alquiler

Llega fin de año, es tiempo de balances y el rubro inmobiliario, en particular, no tiene muy buenas noticias. Después de décadas de trabajar con dólares, las sucesivas restricciones impuestas, desde 2011, para la obtención de la moneda extranjera impactaron negativamente en el sector.

“A partir de las medidas adoptadas por el Gobierno respecto al tema cambiario y toda la normativa vigente para restringir la compra de dólares, sumado a que la economía en el orden general ha ido decreciendo paulatinamente, la actividad inmobiliaria se ha visto fuertemente afectada”, sostuvo Eduardo Aliendo, titular de la delegación local de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de la provincia de Córdoba.

Venta de inmuebles

Aliendo expresó que en lo que refiere a la compra y venta de inmuebles usados se viene registrando un marcado y constante deterioro.

“La actividad ha disminuido sensiblemente, las ventas han caído en un 65 al 70 por ciento, hoy se venden menos inmuebles que durante la crisis de 2009, y las inmobiliarias sobreviven con los contratos de alquiler”, explicó.

De acuerdo a esta instancia, desde el sector inmobiliario, se marca una diferencia entre lo que es vender inmuebles usados y lo que es la venta al pozo de departamentos.

“El desarrollista, el constructor o el emprendedor, cuando inicia un proyecto de este tipo, comienza a tener obligaciones que se constituyen en pesos: el pago de sueldos y jornales, la compra de materiales e insumos para la construcción y demás. Esto facilita la operación en pesos y más aún la posibilidad de financiarlos con alguna actualización dependiente de los índices de la Cámara Argentina de la Construcción o un índice de precios. Existe la posibilidad de introducir en el mercado la venta de esos inmuebles en pesos y financiados”, dijo el delegado.

Este tipo de operaciones se siguieron haciendo, a pesar de las restricciones del Gobierno, sin embargo, sólo se realizan por intermedio de inmobiliarias grandes y reconocidas o de forma directa.

En ese sentido, Raúl Gutiérrez, propietario de Gutiérrez Inmobiliaria S.A., manifestó: “No es un balance altamente positivo el que hacemos del año, pero es positivo al fin. Hemos trabajado los primeros meses a media marcha y nos vimos en la necesidad de pesificar nuestros productos inmobiliarios a 5,20 pesos por dólar. Al hacerlo, pudimos repuntar la actividad trabajando especialmente con departamentos en pozo”.

En tanto, Aliendo, agregó: “Son muchos años de dolarizar el mercado inmobiliario. El cambio fue muy brusco y las operaciones se facilitan o no de acuerdo a los intereses de las partes. Ante este panorama insistimos en pesificar las operaciones aunque cuesta mucho hacer docencia en esta materia”.

En cuanto a los precios, Aliendo afirmó: “Se han mantenido, aún pesificados. No ha habido mayores cambios, salvo cuando quien compra puede pagar en dólares y quiere hacer valer su moneda solicitando una baja en el importe”.

Alquileres

La principal estrategia, ante este complicado escenario, dado que más del 70 por ciento de las inmobiliarias trabajan mayormente con compra y venta de inmuebles usados, es apuntar a los alquileres, un segmento que se mantiene activo porque los propietarios no quieren vender en pesos.

“Una problemática que surge en este sentido es la falta de oferta. En la ciudad no existe suficiente disponibilidad de unidades de alquiler como para cubrir la demanda existente”, señaló Ivana Herrero, propietaria de la inmobiliaria Terra Nova.

Aliendo, por su parte, detalló: “Hay varios factores que influyen en este sentido. No todos los propietarios están dispuestos a alquilar su inmueble; la población de la ciudad sigue creciendo, así como también la oferta educativa, lo que genera que estudiantes de la región se radiquen en Río Cuarto y el reparto de la canasta de alquileres, producto de la gran cantidad de inmobiliarias existentes, hace que cada empresa tenga menos inmuebles para ofrecer”.

Invertir en ladrillos

De acuerdo a todas las fuentes consultadas, invertir en ladrillo o terrenos sigue siendo una alternativa confiable frente a la imposibilidad de ahorrar en pesos ante los altos niveles de inflación.

“Mi consejo, para aquel que esté ahorrando en pesos, es que compre un inmueble, un terreno o una cochera. Son inversiones que aparte de dar una renta, permiten conservar los ahorros”, aseguró Aliendo.

En tanto, Herrero destacó que si bien en los últimos tres meses se ha incrementado el número de consultas, eso no significa que se concrete la operación, pero es una buena señal.

“Hay que aprender a pensar en pesos. Esperamos que la cosecha de grano grueso permita contar con un excedente financiero que en algún porcentaje se incline al sector inmobiliario. Somos optimistas en este sentido y esperamos que se reactive la actividad”, finalizó Aliendo.

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