José Alperovich manifestó que Tucumán percibe menos fondos por parte del Gobierno Central, aunque aclaró que el país no se encuentra en recesión. Cargó contra la prensa por los "cacerolazos".
Sin embargo, cuando la situación financiera comienza a mostrar síntomas de debilitamiento, debido a la crisis internacional y a los propios desajustes internos que se suscitaron, se les hace cada vez más complicado a los funcionarios del arco kirchnerista no entrar en contradicciones.
Así lo dejó plasmado ayer el gobernador José Alperovich al volver a remarcar una disminución en los envíos de montos coparticipables dispuestos por la Administración Central. Justamente, esos conceptos chocan de frente con las expresiones vertidas por el Jefe de Gabinete nacional Juan Manuel Abal Medina, quien, en su exposición ante el Senado de la Nación, días atrás, aseguró que las remesas giradas a los estados provinciales no habían sufrido modificación alguna.
"Hay un presupuesto de lo que se da, está llegando menos de lo presupuestado, quizá nos acostumbramos a recibir dinero de más. Nosotros vamos a seguir trabajando, esto es mes a mes. Yo creo que ahora más que nunca, oposición y oficialismo debemos trabajar fuerte para solucionar todo", indicó el Primer Mandatario en su contacto habitual con la prensa luego de recorrer obras de pavimentación en la ciudad de Yerba Buena.
Más allá de esta apreciación, el Gobernador tucumano trazó una comparación entre la provincia y el panorama global al señalar que "antes, en el 2001, los tucumanos hacían colas para ir a España, ahora los chicos jóvenes regresan a Tucumán para trabajar", lanzó.
“No hay recesión”
Relacionado con esta visión, Alperovich negó que el país pueda entrar en un período recesivo y para reforzar su estimación ejemplificó con el desarrollo de sus negocios personales como empresario. "En mi concesionaria el ritmo fue muy bueno. En la empresa constructora se están haciendo operaciones. La actividad económica se está incrementando aunque el crecimiento fue menor. El segundo semestre será mejor, de acuerdo a las previsiones", indicó.
El titular del Poder Ejecutivo también fue consultado sobre los cacerolazos que se sucedieron en Buenos Aires durante la noche del jueves como una forma de repudio a la gestión kirchnerista. Al respecto, adujo que "los estuve viendo por televisión, eso no le hace bien al país. Detrás de ellos estuvo incitando el canal TN y no se gana nada sacando la gente a la calle", aseveró.
Sin embargo, aclaró que no minimiza el reclamo de esos manifestantes, "en política no se puede minimizar nada, el que lo hace, pierde. Pero creo que nuestra obligación como gobernantes es dar confianza y optimismo", dijo.


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