La UE, acosada por los pagos de deuda

Varios países deberán hacer frente durante este año a colosales desembolsos; Merkel dijo que 2012 puede ser "más difícil" que 2011
Quien piense que la crisis de la deuda europea se terminó, se equivoca. Y mucho. En 2012, los 17 miembros de la eurozona emitirán títulos de deuda por valor de 810.000 millones de euros, un volumen equivalente al PBI de Holanda en 2010. Esas cifras, sin embargo, parecen excesivamente optimistas frente al muro de deudas y vencimientos que deberán enfrentar los países europeos.

En su mensaje de fin de año, de hecho, la canciller alemana, Angela Merkel, advirtió que "la salida de la tormenta [financiera] será larga" y que 2012 podría ser incluso "más difícil" que el "año horrible" que acaba de vivir la eurozona.

Los países industrializados tendrán necesidades de financiación "más importantes" que las previstas, advirtió la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) en sus últimas previsiones semestrales, publicadas a principios de diciembre.

"En 2012 habrá dos amenazas: el monto colosal de los vencimientos y el riesgo de que vuelvan a dispararse las tasas cuando los Estados traten de solicitar al mercado", teme Jean-François Robin, estratega del banco de negocios Natixis.

Además de las necesidades de los países endeudados, el mercado de capitales deberá responder a las deudas contraídas por los bancos europeos que vencen en 2012 y que totalizan una suma similar. "Todo eso representa una cantidad enorme de dinero", se inquieta Laurence Boone, directora de investigaciones económicas europeas de Bank of America Merrill Lynch.

En ese contexto de tensiones y desconfianza, el principal escollo que deberán enfrentar los países europeos será el monto de los desembolsos previstos para los próximos 12 meses.

El epicentro de la crisis seguirá estando en Grecia. El gobierno de Atenas debe encontrar 15.900 millones de euros para el 20 de marzo y luego tiene vencimientos escalonados hasta totalizar 44.000 millones a fin de año. Esa financiación debe ser aportada -en principio- por la tercera cuota de los dos planes de ayuda acordados por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El país más acosado, sin embargo, es Italia, que tiene vencimientos por 259.671 millones de euros, cifra equivalente al 20% del total de su deuda. El nuevo gobierno de Mario Monti no reveló hasta ahora su programa de emisiones para 2012. Pero, a mediados de noviembre, la dirección del Tesoro indicó que el país proyectaba lanzar al mercado obligaciones soberanas por valor de 440.000 millones de euros. Los economistas de Natixis y del banco BNP Paribas prevén que el monto será finalmente de 242.000 millones. El drama de Italia reside en que el calendario de su deuda después de 2012 también contempla otros vencimientos enormes: 147.582 millones en 2013, 110.901 millones en 2014, 140.788 millones en 2015 y luego otros 80.000 millones anuales hasta 2021.

REEMBOLSOS

El otro país que será asediado por sus acreedores en 2012 es Francia. En los próximos 12 meses deberá reembolsar 154.000 millones de euros (con tres fuertes vencimientos de 35.000 millones en abril, 36.200 en julio y 34.000 en octubre). La Agencia del Tesoro Francesa -organismo oficial que se encarga de negociar las emisiones soberanas- prevé lanzar obligaciones por valor de 178.000 millones, pero esa cifra parece insuficiente para hacer frente a los vencimientos previstos y a un déficit estimado -en período electoral- en sólo 78.700 millones. Es probable que a fin de año el Estado deba lanzar nuevas emisiones. El costo de esa operación tendrá enorme importancia, porque dependerá de la estabilidad de la triple A, que está en vigilancia negativa. La pérdida de esa nota soberana corre el riesgo de aumentar la tasa de rendimiento que reclamarán los inversores.

Alemania, en tanto, deberá saldar vencimientos por 194.000 millones en 2012. Para hacer frente a esos compromisos, el gobierno de Angela Merkel emitirá 178.000 millones de euros en obligaciones a medio y largo plazo. Pero a diferencia de Francia, la Finanzagentur -el organismo encargado de colocar los Bunds a 10 años- sólo concede intereses de 1,951%.

Para Alemania, con un excedente comercial de unos 140.000 millones a fin de año y un déficit presupuestario de 27.200 millones (1% del PBI), los 194.000 millones de sus vencimientos son mucho más "livianos" que los 154.000 millones que debe pagar Francia, que presenta un déficit comercial de 70.000 millones y un déficit primario de 97.700 millones en 2011 (5,7% del PBI).

España, que acaba de anunciar un duro ajuste, también tendrá por delante un año difícil. El copresidente de Banca Cívica, Enrique Goñi, estimó que el nuevo gobierno de Mariano Rajoy deberá pagar vencimientos por 130.000 millones, aunque Natixis calcula que sólo serán de 87.000 millones. Cualquiera que sea el monto final, las estadísticas del Banco Internacional de Pagos muestran que sólo en los cuatro primeros meses del año deberá pagar 55.200 millones.

Además de los grandes países, Holanda necesitará 60.000 millones, Bélgica 26.000, Austria 22.000 y Finlandia 15.000. Remontar estos muros de deudas representa un desafío que no está exento de riesgos. No parece difícil imaginar que algún país -incapaz de llegar a la cima de vencimientos previstos- se desplome en mitad de la escalada..

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