Acorralado, el comandante contraataca

Ante la Justicia, Schettino responsabilizó a la empresa Costa por las demoras de la evacuación

ROMA (De nuestra corresponsal).- A una semana del naufragio del Costa Concordia, el crucero de lujo que llevaba a más de 4000 pasajeros y encalló en unos escollos perfectamente señalados frente a la isla del Giglio, en el mar de la Toscana, su denostado capitán, Francesco Schettino, pasó ayer al contraataque.

Schettino, por ahora el único indagado por la tragedia -que seguía con un trágico balance de 11 muertos y 21 desaparecidos-, a través de su abogado, Bruno Leporati, salió a desmentir las reconstrucciones del incidente realizadas en estos días por los medios. Negó que la fatídica noche del viernes 13 Domnica Cemortan, la joven rubia moldava que fue vista cenando con él y compartiendo varios vasos de vino, estuviera en el puente de mando del Costa Concordia en el momento del impacto con las rocas. "En el puente de mando, estábamos cinco oficiales y yo. No había otras personas", le dijo al juez de instrucción en el interrogatorio. La chica, por otra parte, negó ser su amante, como muchos especularon.

Acusado de homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono de la nave, "el comandante cobarde" también trató de hundir junto a él a su ex empresa, la naviera Costa Cruceros. Esta, de hecho, anteayer lo abandonó: le quitó asistencia legal, lo suspendió de su cargo y se presentó como "parte afectada" en la investigación que la fiscalía de Grosseto abrió en su contra.

En un fuerte contraataque, aseguró que se contactó con la naviera enseguida, como era su deber, después de encallarse en la roca. "Hubo un contacto con el fondo, hice un desastre", le dijo a un directivo de Costa en la comunicación.

Se trata de una información delicada porque, como el comandante tardó más de una hora en lanzar el SOS y durante esos 68 minutos habló tres veces con un alto directivo de Costa, Roberto Ferrarini, se sospecha que la empresa podría haber sido cómplice de la tardanza que determinó muertos y desaparecidos, cuando quizá habrían podido evitarse si se comenzaba antes la evacuación del barco.

El abogado defensor, que también adelantó que va a pedir la anulación del arresto domiciliario de su cliente, aseguró que en una de sus llamadas con la sala operativa de Costa Cruceros el comandante pidió el envío de un remolcador. En una sucesiva llamada, hasta pidió la intervención de helicópteros para las operaciones de socorro.

Como salieron muchos pasajeros a denunciar que la noche del naufragio vieron a Schettino cenando y tomando demás con la chica moldava, el abogado defensor también desmintió esto. "¿Schettino borracho? Son tonterías", aseguró. Serán los resultados de los exámenes toxicológicos a los que debió someterse el capitán los que esclarecerán si éste estaba pasado de copas o no..

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