Los niños deben estar siempre cuidados por adultos y controlar todos los días el nivel de cloro en el agua. Bañarse en piletas, ríos o diques es habitual para los puntanos y los turistas que visitan la provincia en esta época.
Por eso la funcionaria del Ministerio de Salud decidió difundir los cuidados y consejos que se deben tener en cuenta para que la población disfrute de sus vacaciones sin tener que lamentarse.
“Las piletas siempre deben estar cercadas cuando hay niños. Y aún teniendo una cerca, nunca se debe dejar a un niño que no sabe nadar sin el cuidado de un adulto. Porque los niños se ahogan muy fácilmente debido a su pequeña capacidad pulmonar”, puntualizó Fajardo.
En caso de presenciar un accidente en alguna pileta, la doctora señaló que “cuanto antes sea rescatada una víctima mejor pronóstico va a tener. Apenas se lo saca del agua hay que ponerlo boca arriba con la cara volteada hacia un costado y comenzar con el masaje en el pecho, a la vez que se debe llamar al 911 de emergencias”.
Aunque Fajardo aclaró que el ministerio no tiene injerencia sobre las piletas de los clubes, todas las colonias de vacaciones deben tener bañero capacitado en los primeros auxilios y en reanimación cardiopulmonar de una persona que sufre de ahogamiento. Y explicó que en Salud dan cursos de capacitación a los integrantes del servicio de emergencia en reanimación.
En el caso que se decida tomar un baño en un río la primera precaución que se debe tener en cuenta, según la médica, es “conocerlo y saber dónde es la parte más honda. Confirmar que no esté crecido y tener cuidado en las hoyas profundas que es donde se producen los accidentes”. Si se elige ir a un dique hay que bañarse sólo si la persona sabe nadar. “Llevar siempre chalecos salvavidas, no alejarse demasiado de la costa en caso de no ser un experto nadador. Y otra actividad que no hay que hacer si no se conoce es bucear sin el equipo correspondiente y si además no hay una visibilidad suficiente”, alertó.
Fajardo confirmó que el Hospital San Luis, más los hospitales de referencia de Juana Koslay, La Punta, Cerro de la Cruz, el del Sur, el del Oeste y de El Trapiche tienen guardias de 24 horas activas, con ambulancias con médico, enfermero y chofer para estos casos.
Otro aspecto importante que se debe tener en cuenta al meterse en la pileta es la correcta evaluación de la cantidad de cloro, porque en muchas ocasiones a través de ella se pueden transmitir enfermedades. “Esto sucede cuando la piscina tiene poco cloro, siempre hay que controlar que el agua tenga las cantidades adecuadas porque con el calor se evapora. Así se pueden evita enfermedades como diarrea, otitis, conjuntivitis y pediculosis”, explicó la doctora Fajardo.
Aconsejó evitar que los chicos vayan a la pileta cuando amanecen con síntomas de conjuntivitis, como por ejemplo tener los ojos pegados, o si tienen fiebre. Tampoco con dolor de oídos o si tuvieron alguna diarrea. Llevarlos enseguida al médico para que él diga qué tratamiento seguir y cuándo volver a la pileta. Y reiteró que hay que esperar entre 2 y 3 horas para nadar luego del almuerzo.
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