¿Con Scioli todo bien?

Aunque siempre latente, esta última semana ganó espacio en los diarios nacionales la relación-disputa entre el gobernador Daniel Scioli y su vice, Gabriel Mariotto. El terreno lo brindó la secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, tras la denuncia de los trabajadores estatales por la agresión de un grupo de patovicas.
Este hecho concentró en los medios el forcejeo líneas arriba mencionado. Otra vez, como aquella oportunidad en la que Daniel se fotografió con Mauricio, a las diferencias entre los K y los no K del gobierno de la provincia la reflejaron los medios.

LA DENUNCIA

Página 12 publicó un artículo, el 13 de febrero, que describió lo sucedido en las oficinas de Derechos Humanos, pero sobre todo, la reunión que mantuvieron los trabajadores con el vicegobernador. El título “Reclamos en la secretaría de DD.HH. bonaerense” respondió al hecho, el comienzo del artículo se centró en la gestión de Mariotto: “El vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, recibió a un grupo de trabajadores y delegados de ATE de la secretaría, que denunciaron haber sido agredidos el viernes último por ‘un grupo de patovicas’ contratados por la oficina que conduce Sara Derotier de Cobacho. ‘Fue una reunión muy próspera con Mariotto, ya que se comprometió a tomar las medidas que estén a su alcance, a llevar nuestra preocupación al gobernador Daniel Scioli y poder accionar según corresponda sobre lo sucedido”, señaló el delegado de ATE, Rubén Shaposnik”.

Sobre el violento episodio, el artículo expresó que “Shaposnik precisó que ‘el viernes ingresó a la mañana el muchacho de la puerta con dos desconocidos, que venían aparentemente a buscar una llave que el guardia había perdido. Revolvieron todo y nos trataron muy mal e insultaron, por lo que nosotros pedimos una reunión con las autoridades a la tarde y emitimos un comunicado para denunciar las agresiones’. Y agregó: ‘Cuando estábamos reunidos con el director provincial de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, Manuel Oteriño, entró una patota de siete personas y comenzaron a agredirnos con la complicidad del guardia y a decirnos que con el pibe de abajo no se jode’”.

Para finalizar, Página 12 informó que “Ante los hechos, el personal de la secretaría de Derechos Humanos y delegados de ATE, marcharon hasta las puertas de la secretaría en calle 8 y 53, acompañados de los legisladores bonaerenses de Nuevo Encuentro, Marcelo Saín y Adrián Grana. En tanto, el Sindicato Único de Trabajadores de Control de Admisión y Permanencia de la República emitió un comunicado en repudio a lo sucedido, advirtiendo que ‘el hecho escapa al sindicato’”.

LA EMBESTIDA, LA OFENSIVA

El 14 de febrero, El Día publicó una nota referida a lo sucedido. A diferencia de Página 12, que hizo hincapié en la reunión de los delegados de ATE con Mariotto, el diario local tituló “Derechos Humanos: crece el conflicto con trabajadores”. Entonces, decidió un título más alarmante -utilizó el verbo ‘crecer’ para describir el movimiento del reclamo, si es que este lo tuviera-, y en su primera línea sacó a relucir la disputa entre el uno y el dos de la provincia: “En lo que se interpreta como otro gesto de diferenciación del gobernador Daniel Scioli, Mariotto abrió las puertas de su despacho para que los empleados, algunos de ellos agredidos ‘por patovicas’ el viernes pasado en el interior de la secretaría, formularan sus reclamos y expresaran su preocupación por los hechos de violencia. Al salir del encuentro, delegados gremiales indicaron que el vicegobernador se comprometió a transmitirle a Scioli la situación por la que atraviesa la secretaría que conduce Sara Cobacho”.

Luego, en el mismo artículo, un subtítulo: “Embestida”. De aquí en más, la turbulenta relación de Scioli con Mariotto por no ser el primero tan K como el segundo. “La intervención de Mariotto en el caso se da en el marco de la embestida kirchnerista contra la política de seguridad y penitenciaria de Scioli. Las usinas K cuestionan a la secretaría de Derechos Humanos porque estaría ejerciendo supuestos ‘controles laxos’ sobre la situación que se registra en las cárceles de la provincia. Esa denuncia es compartida por trabajadores del área (…) En los últimos meses Cobacho -una histórica militante peronista y de los derechos humanos- ha sido puesta bajo la lupa de sectores cercanos a la Casa Rosada. Los dardos también le apuntan a Cano, quien ha ganado influencia en las decisiones de la secretaría a partir los problemas de salud de su titular. La embestida encontró un férreo respaldo del sciolismo, que descalificó las acusaciones contra la funcionaria”.

Sobre esta “embestida” que publicó El Día, La Nación hizo una nota. El título, es verdad, fue lo más objetivo posible: “Mariotto recibió estatales agredidos”, y así fue, lisa y llanamente, lo que sucedió. Claro que la volanta de la nota anticipó que se trató de una “ofensiva en Derechos Humanos”.

Por debajo, en el primer párrafo, la nota deslizó la disputa: “El vicegobernador Gabriel Mariotto recibió ayer a empleados estatales que fueron agredidos en la secretaría de Derechos Humanos y exigen la remoción de la titular del área, Sara Derotier de Cobacho, una funcionaria designada y protegida por el gobernador Daniel Scioli”. Nada que explicar, se entiende.

Párrafo siguiente las dos campanas: “‘Gabriel los recibió. Los escuchó’, relató un funcionario cercano al vicegobernador. ‘Scioli está al tanto de la audiencia. Le parece razonable que los escuche’, dijo, en tanto, un vocero del mandatario, al transmitir la opinión del gobernador y minimizar el alcance de la reunión”.

Luego, fue bien explícito: “Mariotto y Scioli mantienen diferencias sobre la idoneidad de la secretaria, una funcionaria objetada por proteger a sucesivos gobernadores de las denuncias sobre la acción policial, según advirtió el año pasado el periodista Horacio Verbitsky, que preside el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS)” .

Clarín avivó el fuego. Su título parece mojarle la oreja al gobernador: “Mariotto sube la apuesta en su interna con Scioli”. La nota explicó la reunión y el hecho. Y dedicó un párrafo sobre el final para realizar una brevísima crónica de la tensa relación, y una advertencia del futuro terreno de disputa: “La confrontación tiene corsi e ricorsi. Hubo críticas cuando Scioli se reunió con Mauricio Macri en un partido de fútbol en Mar del Plata y antes en la represión de integrantes de La Cámpora en la Legislatura, mientras el sciolismo ocupaba los palcos. Y tiene horizonte: este año deben renovarse los cargos en el PJ provincial. El gobernador quiere el manejo del cuerpo partidario. Mariotto, en nombre de la presidente Cristina Fernández, no aceptaría premio consuelo”.

“ME LLEVO MEJOR DE LO QUE PARECE”

Esta fue la frase de Scioli que se ganó un lugar en los titulares de El Día, el viernes 17. “Con Mariotto me llevo mejor de lo que parece” fue el título de la nota que expresó que “El gobernador Daniel Scioli buscó ponerle paños fríos a los tironeos que se registran entre su administración y sectores del kirchnerismo y en particular con Gabriel Mariotto. Es que si bien admitió que su relación con su vice ‘parece tensa’, afirmó que se lleva con él ‘mucho mejor’ de lo que parece. ‘Nos llevamos mucho mejor de la percepción que hay’, afirmó Scioli, quien confió en que ‘con el tiempo’ logrará complementarse ‘cada vez mejor’ con Mariotto”.

Se reconoce la diferencia política y también ideológica. Nos permitimos un espacio para pensar en voz alta: ¿La política es un campo tan complejo que permite la convivencia (conveniencia) bajo la misma bandera, de ideologías opuestas?, ¿es tan opuesta la política represiva de seguridad de Scioli frente a varios hechos de represión que se sucedieron en todo el país, en territorio K -por citar algunos, Amaicha del Valle, Catamarca; a la comunidad Qom de Formosa en 2010; ni hablar del proyecto X, del que esperamos aún más explicaciones-?, ¿la convivencia (conveniencia) del gobierno nacional con Scioli se debe a su caudal de votos en la provincia?.

En fin, existen más interrogantes y mejores.

Por último, La Nación y Clarín titularon para mostrar la posición de Scioli. Posibles dos lecturas de tantas y mejores: quizás buscaron ridiculizar la autoridad del gobernador o “pincharlo” para que reaccione.

La Nación eligió titular “Scioli cede a un planteo de Mariotto” y expuso que “El gobernador Daniel Scioli evalúa el reemplazo de la secretaria de Derechos Humanos, Sara Derotier de Cobacho, envuelta en un escándalo por una denuncia de agresiones a empleados de su repartición y criticada desde el kirchnerismo, pero defendida por el mandatario. Scioli aún no concretó el cambio e intentaría buscar que Cobacho permanezca un tiempo más para que su alejamiento no sea visto como una concesión al vicegobernador, Gabriel Mariotto”.

El título de Clarín: “Una funcionaria de Scioli, a punto de irse por presiones del kirchnerismo” y agregó en la nota que “es una cuestión de salud, sin condicionamiento político o de gestión. Con esta premisa, Daniel Scioli evalúa la continuidad de la secretaria de Derechos Humanos, Sara Cobacho, involucrada en una denuncia de ATE sobre irregularidades en ese organismo, que involucró al vicegobernador Gabriel Mariotto y también algunos aliados del kirchnerismo”.

Ambos diarios, como en muchas oportunidades, en sintonía.

Perdonen que insistamos, pero ahora, en el mundo del revés, parecen súper preocupados con que gendarmería realice inteligencia en las manifestaciones sociales. Lo positivo: la publicación de estos artículos en cualquier diario, incluso en Clarín y La Nación. No obstante, parecemos inocentes pero no confiamos en la buena voluntad de ambos medios, que decidieron ideológicamente denunciar tal cosa. Tienen sus intereses, muchas veces lo ocultaron, hoy les conviene publicarlo.

¿RECUERDAN?

En simple de recordar. Le presentamos dos títulos seguidos de Diagonales.com de los días jueves 16 y viernes 17 y se darán cuenta de qué hablamos: el primero “Guido Carlotto irá a Derechos Humanos”, el segundo, aún más urgente, “El kirchnerismo quiere cuanto antes a Carlotto en Derechos Humanos”.

Sí, resurgió la también latente disputa de los medios locales, y sus candidatos. Claro que esta aún está renga, pues falta la nota de El Día. Entonces, aquí está el título que completa esta riña, donde no figura ni por asomo el nombre de “Kibo”: “Crecen las versiones sobre posibles cambios en Derechos Humanos”. Aún más, este diario prefiere ponerle el certificado de “versión” a la “certeza” de Diagonales.com.

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