Habló de los desafíos de su gestión, del futuro de los empleados y dedicó algunos párrafos a su antecesor.
En su alocución hubo palabras para todos, desde agradecimiento al gobernador y la vicegobernadora, hasta pedidos de "confianza, paciencia y participación" a la comunidad. Se refirió al ex intendente Carlos Lator como un "adversario político" y aclaró "no vengo a dejar sin trabajo a nadie, quiero que todos los empleados sigan, siempre respetando como corresponde, los procedimientos legales vigentes".
Ayer no estuvieron presentes ni Lator ni los concejales y hubo malestar porque el palacio municipal permaneció con las puertas cerradas hasta pasadas las 18:30.
Figueroa les tomó juramento a los secretarios que lo acompañarán en su gestión: de la Coordinación Institucional, Gustavo Coatz Romer; de Gobierno, Alberto Imbert; de Hacienda y Recursos Públicos, Gustavo Lutz; de Planificación Urbana, Hugo Molina; de Servicios y Espacios Públicos, Fabián Fernández; de Desarrollo Humano, Sanie Jadull, y de Desarrollo Económico, Marcelo Infante.
En su discurso Figueroa dijo que para "iniciar una etapa hay que culminar la anterior" y aprovechó para referirse a Lator, de quien dijo que "más allá de nuestras diferencias políticas estoy convencido de que compartimos el mismo objetivo de lograr una ciudad pujante que puede retomar definitivamente la senda del progreso y el desarrollo".
Mencionó que el ex intendente "no es un enemigo personal, sino sólo y circunstancialmente, un adversario político".
Mencionó que para poder articular las medidas de gobierno más adecuadas, "es necesario identificar con claridad que nuestros verdaderos enemigos son el desempleo, la falta de acceso a una vivienda, la inseguridad, la desigualdad, la intolerancia, la falta de respeto hacia el otro, la violencia en todas sus formas".
En cuanto a los trabajos que tiene previsto encarar anunció que está trabajando junto al CFI en el desarrollo del proyecto ejecutivo para la creación de



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